GUÍA PARA MAESTROS QUE ATIENDEN ALUMNOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA EN LA ESCUELA PRIIA MAR | Page 8

234 PROGRAMAS DE DESARROLLO SOCIAL/AFECTIVO PARA ALUMNOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA 4. La recompensa regular ayuda al estudiante a aprender una conducta nueva, mientras que la recompensa ocasional le ayuda a mantener conductas que ya ha aprendido. Algunos ejemplos de refuerzos o recompensas que puede usar con un niño, además de los elogios, son: - - Permítale leer algunas historietas preferidas durante el �empo libre, fije un lapso de �empo para que no se resista a abandonar la historieta cuando Ud. necesite regresarlo a una ac�vidad académica; pregúntele sobre la trama o contenido de la historieta e interésese genuinamente en ello, esto suele ser muy apreciado por los estudiantes y aumenta la “capacidad de reforzamiento” del profesor. Que el niño seleccione un documental o película breve para verla con todo el grupo la próxima clase. Que el niño gane �empo extra de descanso. Que el niño gane �empo para jugar en la computadora (sólo si es posible) Que el niño pueda realizar una ac�vidad ar�s�ca especial de su interés. Que el niño pueda usar el pintarrón para dibujar o jugar. Tareas privilegiadas en la clase, como ayudar al maestro a repar�r material, borrar el pizarrón o decidir el juego que la clase jugará. Si la escuela lo permite, permítale llevar un juguete de su casa para exponerlo o usarlo en cierta asignatura (no en todas). 5. Refuerce la obediencia y los pequeños logros Podemos reforzar la obediencia cuando el estudiante obedezca las órdenes, siga instrucciones o realice una conducta deseada, entregándole reconocimiento social, mostrando otras formas de atención posi�va o afecto. El obje�vo consiste en aumentar la frecuencia de la conducta deseada cada vez que ésta ocurre, ya sea en el salón de clases, en casa o en otro ambiente. Es importante iden�ficar primero las conductas que se reforzarán y cuáles serán los reforzadores preferidos por el estudiante, un reforzador no es necesariamente algo �sico que se entregará a los alumnos a cambio de sus conductas adecuadas: los elogios y las expresiones de aprobación son un reforzador poderosísimo. Todos los humanos nos reforzamos a diario mediante comentarios, expresiones gestuales, interés, atención, reconocimiento social etc., y son precisamente estos es�mulos los reforzadores más eficaces para conseguir el mayor nivel de “obediencia” en los salones de clase. Pequeños cambios en la expresión verbal y corporal del profesor pueden provocar grandes cambios en la mo�vación de sus alumnos, por ejemplo, la Teoría del Aprendizaje Social ha comprobado que las expresiones de implicación afec�va son mucho más efec�vas que las que se realizan de manera habitual y monótona; por lo tanto es mucho mejor usar expresiones verbales como: “lo hiciste muy bien”, “estoy contento por tus avances”, “me gustó como te salió tu