GUÍA PARA MAESTROS QUE ATIENDEN ALUMNOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA EN LA ESCUELA PRIIA MAR | Page 6
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PROGRAMAS DE DESARROLLO SOCIAL/AFECTIVO PARA ALUMNOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA
de �empo para lograr regular a esos dos alumnos le puede redituar en el control de
todo el grupo durante todo un ciclo escolar. Para los maestros es imposible conocer
a fondo a todos sus alumnos, pero centrar su atención en dos o tres es una medida
realista que puede modificar la dinámica de trabajo en todo un grupo.
II. ESTRATEGIAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA Y DESARROLLO SOCIAL.
Cómo mantener la atención y la disciplina
1. Enfóquese en lo posi�vo
A. En vez de amonestar únicamente los errores del niño, trate de descubrir sus talentos,
habilidades, lo que le gusta hacer y lo que le disgusta.
B. Descubra lo que el alumno ya sabe y lo que va aprendiendo.
C. Pregunte a otras personas, padres o compañeros qué destrezas posee el estudiante,
qué le gusta más y en qué está interesado.
D. Haga al estudiante una encuesta de intereses personales: ¿qué es lo que más le gusta
hacer?, ¿cuáles son sus caracterís�cas más sobresalientes?, ¿qué revistas ha leído
úl�mamente?, ¿qué le gustaría ser de grande?, ¿a qué le gusta jugar?
E. Una vez que tenga una lista de cualidades e intereses del alumno, empiece a
trabajar con base en ella: entregue beneficios a cambio de conductas socialmente
adecuadas (en la “teoría de los es�los de aprendizaje” a esto se le llama mo�vación
externa). Seguramente el más inadaptado de sus alumnos presenta a diario algunas
conductas socialmente adecuadas pero éstas quedan opacadas por la gran can�dad
de comportamientos incorrectos, sin embargo los programas más efec�vos de
modificación de conducta no consisten en cas�gar sistemá�camente las conductas
indeseables sino en reforzar las adecuadas.
2. Las reglas deben ser claras y breves
Dé las instrucciones en forma específica, en diez palabras o menos, pues esto facilita la
obediencia. Si le dice muchas cosas el niño se distrae, se pierde, y por tanto no obedece.
Dígale explícitamente lo que espera de él, con pocas palabras y repita las consignas sólo una
vez para que resulte eficaz. Ud. puede realizar los siguientes pasos para asegurarse que el
estudiante ha entendido una instrucción: a) dígale la instrucción o la regla. b) explíquele de
qué se trata, y c) pídale al estudiante que la repita y que le diga qué va a hacer y cómo. Dé
una instrucción, espere a que la cumpla y sólo entonces pídale la siguiente. No use lenguaje
ambiguo como “pórtate bien” o “quiero que trates bonito a tu compañero”. Apoye sus