GUÍA PARA MAESTROS QUE ATIENDEN ALUMNOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA EN LA ESCUELA PRIIA MAR | Page 6

232 PROGRAMAS DE DESARROLLO SOCIAL/AFECTIVO PARA ALUMNOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA de �empo para lograr regular a esos dos alumnos le puede redituar en el control de todo el grupo durante todo un ciclo escolar. Para los maestros es imposible conocer a fondo a todos sus alumnos, pero centrar su atención en dos o tres es una medida realista que puede modificar la dinámica de trabajo en todo un grupo. II. ESTRATEGIAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA Y DESARROLLO SOCIAL. Cómo mantener la atención y la disciplina 1. Enfóquese en lo posi�vo A. En vez de amonestar únicamente los errores del niño, trate de descubrir sus talentos, habilidades, lo que le gusta hacer y lo que le disgusta. B. Descubra lo que el alumno ya sabe y lo que va aprendiendo. C. Pregunte a otras personas, padres o compañeros qué destrezas posee el estudiante, qué le gusta más y en qué está interesado. D. Haga al estudiante una encuesta de intereses personales: ¿qué es lo que más le gusta hacer?, ¿cuáles son sus caracterís�cas más sobresalientes?, ¿qué revistas ha leído úl�mamente?, ¿qué le gustaría ser de grande?, ¿a qué le gusta jugar? E. Una vez que tenga una lista de cualidades e intereses del alumno, empiece a trabajar con base en ella: entregue beneficios a cambio de conductas socialmente adecuadas (en la “teoría de los es�los de aprendizaje” a esto se le llama mo�vación externa). Seguramente el más inadaptado de sus alumnos presenta a diario algunas conductas socialmente adecuadas pero éstas quedan opacadas por la gran can�dad de comportamientos incorrectos, sin embargo los programas más efec�vos de modificación de conducta no consisten en cas�gar sistemá�camente las conductas indeseables sino en reforzar las adecuadas. 2. Las reglas deben ser claras y breves Dé las instrucciones en forma específica, en diez palabras o menos, pues esto facilita la obediencia. Si le dice muchas cosas el niño se distrae, se pierde, y por tanto no obedece. Dígale explícitamente lo que espera de él, con pocas palabras y repita las consignas sólo una vez para que resulte eficaz. Ud. puede realizar los siguientes pasos para asegurarse que el estudiante ha entendido una instrucción: a) dígale la instrucción o la regla. b) explíquele de qué se trata, y c) pídale al estudiante que la repita y que le diga qué va a hacer y cómo. Dé una instrucción, espere a que la cumpla y sólo entonces pídale la siguiente. No use lenguaje ambiguo como “pórtate bien” o “quiero que trates bonito a tu compañero”. Apoye sus