Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 95

78 Alicia Gurdían-Fernández o sus orientaciones sexuales o políticas, se sienten maltratados o en desventaja. La doble preocupación ante el fenómeno de la globalización y la pérdida de lo social en manos de un sujeto que se erige como verdad última, es algo que encontramos en distintos pensadores. Por ejemplo, el sociólogo Zygmunt Barman, (Polonia, 1925),33 en Modernidad líquida34, muestra cómo las viejas lealtades y las asentadas creencias han pasado de la antigua solidez a un estado líquido que se amolda a cualquier necesidad planteada por el imperio del dinero. En su opinión, se ha creado una élite global desprendida de todo tipo de territorialidad. El poder de esta élite reside en su capacidad para eludir toda responsabilidad social.35 33 Barman se ocupa, entre otras, de cuestiones tales como clase, socialismo, hermenéutica, modernidad y posmodernidad, globalización y nueva pobreza. En su libro "Vidas desperdiciadas", habla sobre la producción de 'residuos humanos' -más concretamente de las poblaciones 'superfluas' de emigrantes, refugiados y demás pariascomo una consecuencia inevitable de la modernización. Cómo convivir con los otros ha sido un problema omnipresente de la sociedad occidental, y Bauman nos presenta las principales estrategias utilizadas: la separación del otro excluyéndolo (estrategia émica), la asimilación del otro despojándole de su otredad (estrategia fágica), y la invisibilización del otro que desaparece del mapa mental. 34 Ampliar en: http://www.oei.org.ar/edumedia/pdfs/T14_Docu1_Lamodernidadliquida_Bauman.pdf# search=%22Modernidad%20l%C3%ADquida%20Bauman%22 35 La 'metáfora del jardinero' de Barman se refiere a la contraposición entre culturas cultivadas, producidas, dirigidas y diseñadas por una parte y las culturas silvestres o “naturales” por otra. En la primera priva la noción de la necesidad de un poder que ejerza un diseño artificial, ya que el jardín en que la sociedad se ha convertido no tiene los recursos necesarios para su propio sustento y auto-reproducción por lo que es dependiente de este poder. En las culturas silvestres, en cambio, los recursos de autoreproducción están en la propia sociedad y en sus lazos comunitarios, allí que le permitía saber cuáles eran las malas hierbas, las malezas, y como eliminarlas. Dichas malezas que crecen en las periferias de la sociedad serán los pobres leídos como clases peligrosas sobre los cuales se a plican y recaen las fuerzas del poder pastoral…el genocidio sería la máxima concreción de la jardinería social, la depuración de las malezas en función de la concreción de una imagen de lo que el jardín debe ser. Para ver como el autor ha seguido desarrollando la metáfora del jardinero como estado totalitario y su expresión en el genocidio consulte: Zygmunt Barman (1997) “Modernidad y Holocausto.” Madrid: Ediciones Sequitur. p.148 y siguientes.