El Paradigma Cualitativo en la Investigación Socio-Educativa
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evidencia como una nueva individualización que defiende los
derechos de cada persona a controlar el ambiente de las
actividades humanas, los juicios de valor sobre cómo
comportarse con la otra persona, con el cuerpo, la sexualidad.
Para articular su propuesta, Alain Touraine la dividió
en dos partes. En la primera, presenta el final de lo social y el
conjunto de fenómenos de descomposición social y de resocialización que marcan el tránsito al siglo XXI. En la segunda,
presenta las nociones que están en el núcleo del nuevo
paradigma: el sujeto y los derechos culturales.
El paso marcado por Alain Touraine parte de su
reflexión sobre la globalización vista como una forma extrema
de capitalismo que separa la economía de las instituciones
sociales y políticas. La primera consecuencia de todo ello, es la
fragmentación de lo que antes se denominó la sociedad y el
derrumbamiento de las antiguas categorías. La segunda, es el
triunfo de un individualismo exacerbado por los medios de
comunicación y la publicidad.
Sobre el individualismo se eleva el deseo del ser
humano de constituirse en actor y sujeto de su propia
existencia. Dicho sujeto es capaz de crear instituciones y “reglas
de derecho” que sostengan el tejido de su propia libertad y de
su creatividad.
Familia e instituciones educativas - la escuelaconstituirían dos ejes básicos sobre los que construir un nuevo
dinamismo social, en el que las mujeres habrían de
desempeñar un papel crucial, capaz de recomponer lo que el
modelo occidental ha destruido.
Las mujeres disponemos, en opinión de Touraine, de
una mayor capacidad para entender, propiciar y asimilar los
nuevos derechos culturales que reclaman grupos minoritarios
como son los inmigrantes o quienes, en razón de sus creencias