Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 93

Alicia Gurdían-Fernández 76 • b) Economía, que ahora es global, se desvincula de lo social, de lo cultural y de lo político. • Ciudad, la civilidad y la ciudadanía se van. Además, hemos pasado de una sociedad de lugares a una de flujos, con movilidad, inmigración, encuentro y choque entre cult uras. Un problema visible es el de los inmigrados y las inmigradas. A muchas personas les o nos cuesta dejar de pensar en términos homogéneos y hay una dificultad para integrarnos. Se acepta a la “persona” que llega, si se asimila. De lo contrario, hay rechazo y se le trata como inferior. En la actualidad, hay una enorme dificultad en reconocer la diferencia y a la otra o al otro. En un mundo en movimiento e imposible de controlar, ¿Qué tenemos para defender nuestra identidad, nuestra autonomía o nuestra libertad? Hoy todo está controlado, fabricado, sólo tenemos un principio de resistencia y de legitimidad del comportamiento: defender mi derecho a existir como individuo -como sujeto y como persona- y no estar fuera del mundo. Los derechos humanos primero fueron políticos, luego sociales y ahora culturales. Vivimos un mundo donde las grandes preocupaciones no son conquistar el mundo sino crearse a sí mismo. Y hoy nos creamos a partir de la sexualidad como en otro tiempo a partir del trabajo. Por ejemplo, en los parlamentos se tratan más problemas culturales, desde la eutanasia hasta el matrimonio gay, que sociales. El mundo privado ha invadido el público y la cultura a la política. Según Touraine, hoy en día, en vez de lucha de clases están en conflicto dos imágenes opuestas de la individualidad. Una que defiende la identidad, la homogeneidad, el comunitarismo, y que elimina las minorías. Otra, que se