Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 250

LECTURAS COMPLEMENTARIAS existen para nosotros que somos los intérpretes, sea ahora como contemporáneos en el presente, o como personas que ocupan un lugar posterior en el tiempo histórico. Estas objetivaciones pueden describirse en forma muy simple o estar sujetas a elaboración teórica como objetos de conocimiento esencial; es decir, podemos estudiar el Estado como tal, el arte como tal y el lenguaje como tal. No obstante, es posible tratar todos estos productos como evidencia de lo que ocurrió en la mente de quienes los crearon. En este caso, objetos culturales extremadamente complejos se prestan a la investigación más detallada. El Estado puede ser interpretado como la totalidad de los actos de quienes están orientados hacia el orden político, es decir, de los ciudadanos que lo integran; o se lo puede interpretar como el resultado final de ciertos actos históricos y considerarlo, por lo tanto, en sí mismo, como un objeto histórico; o tratarlo como la concretización de ciertas disposiciones mentales públicas por parte de quienes lo gobiernan, etc. El arte de una época en particular puede interpretarse como expresión de una tendencia artística determinada de la época o como manifestación de una interpretación particular del mundo que precede y determina a toda expresión artística, es decir, como una manifestación de una manera particular de "ver". Sin embargo, también se lo puede interpretar como un desarrollo histórico que se produce en forma de una variación sobre el estilo conocido de una época anterior, sea debida a la sucesión de escuelas o simplemente de generaciones. Estos son meros ejemplos de las muchas posibilidades de interpretación, y a cada una de ellas corresponde un esquema interpretativo especial y una manera particular de dar significado al objeto de la interpretación. Ya hemos observado que el contexto de significado de un producto es más o menos independiente de lo que ocurrió en la mente de la persona que lo creó, según que esta última sea comprendida por su intérprete con mayor o menor anonimidad. Para captar una cierta objetivación en la idealidad del "puedo hacerlo de nuevo", debemos concebir al autor de esa objetivación simplemente como "uno". Veamos cómo funciona esto en el campo de la teoría económica. Los así llamados "principios de la cataláctica”57 57 La teoría del intercambio. Este término, que proviene de Whately, desempeña un papel importante en el pensamiento económico de Ludwig von Mises, al cual Schütz se refiere a menudo. Véase Mises Human Action (New Haven, 1966), especialmente la parte IV. La cataláctica es para Mises parte de una teoría pura a priori de la acción considerada en forma abstracta, aislada de sus circunstancias psicológicas e históricas: el concepto de Mises resulta por lo tanto especialme