Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 243

LECTURAS COMPLEMENTARIAS de interpretación. Puedo, y en verdad debo, buscar el motivo-para de la comunicación, si deseo conocer la meta hacia la cual lleva la comunicación. Además, es evidente por sí mismo que uno puede buscar los motivos-para aun de aquellos actos de otras personas que no tienen intención comunicativa. Ya hemos visto esto en el apartado 22. Sólo podemos captar cuál es la vivencia de un autor si encontramos su motivopara. Debemos primero esclarecer su proyecto y seguir luego en una fantasía, movimiento por movimiento, la sección que podría efectuarlo. En el caso de la acción su intento de comunicación, el acto completado mismo se interpreta en forma adecuada como el cumplimiento del motivo-para. Sin embargo, si ocurre que yo sé que el acto completado es sólo un eslabón dentro de una cadena de medios que llevan a un fin ulterior, entonces lo que debo hacer es interpretar las vivencias que tiene la otra persona de este fin ulterior mismo. Ahora bien, ya hemos visto que podemos ir más allá del motivo-para y buscar el motivo-porque. Por supuesto, el conocimiento de este último presupone en cualquier caso el conocimiento del primero. El contexto subjetivo de significado que es el motivo-para debe verse primero y darse por sentado como un objeto ya constituido en sí mismo, antes de aventurarse a niveles más profundos. Hablar de tales niveles más profundos como existentes no significa de ninguna manera que el actor los vivencie realmente como contextos significativos de su acción. Tampoco significa que pueda cobrar conciencia, aun en forma retrospectiva, de los Actos politéticos que, de acuerdo con mi interpretación, han constituido el motivo-para. Por el contrario, existe toda clase de evidencias contra el punto de vista de que el actor tiene siempre alguna conciencia del motivo-porque de su acción. Esto se aplica tanto a quien está estableciendo un significado como a cualquier otro actor. Con seguridad, éste experimenta las vivencias y Actos intencionales que he interpretado como su motivopara. Sin embargo, no está consciente de ellos, y cuando lo está, ya no es un actor. Tal conciencia, cuando se produce, es un Acto intencional separado, independiente de la acción que está interpretando y desligado de ella. Es entonces cuando puede decirse que un hombre se comprende a sí mismo. Tal autocomprensión es esencialmente lo mismo que la comprensión de los otros, con esta diferencia, que por lo común, pero no siempre, tenemos a nuestra disposición un repertorio de información mucho más rico acerca de nosotros mismos y de nuestro pasado que el que tienen los otros. 243