LECTURAS COMPLEMENTARIAS
reglas del código y luego otra puede interpretarla si conoce esas mismas reglas. Más
aún, el símbolo audiovisual "Bamalip" parece al principio totalmente carente de
significado, al menos en la que respecta a las lenguas europeas. Pero la persona que
sepa que "Bamalip" es el término escolástico que designa una entidad de la lógica
formal, a saber, el primer modo de la cuarta figura del silogismo, podrá ubicarlo con
gran precisión dentro de la estructura de su propia lengua nativa.
De esto se sigue que el significado de un signo dentro de un cierto sistema de signos
debe haber sido experimentado previamente. La cuestión sólo reside en saber qué
significa esa frase: "haber sido experimentado". Si nos preguntamos en qué
circunstancias hemos experimentado la conexión entre el término "Bamalip" y el primer
modo de la cuarta figura, encontraremos que lo hemos aprendido de un profesor o de
un libro. Sin embargo, haber experimentado la conexión significa que debemos haber
establecido en esa ocasión en nuestra mente que el término "Bamalip" es el signo del
primer modo de la cuarta figura. Por lo tanto, la compresión de un signo (para ser más
preciso, la posibilidad de su interpretación dentro de un sistema dado) se remonta a
una decisión previa de nuestra parte, por la cual aceptamos y utilizamos este signo
como expresión de un cierto contenido de nuestra conciencia.
Todo sistema de signos es, por lo tanto, un esquema de nuestra experiencia. Esto es
cierto en dos sentidos diferentes. Primero, es un esquema expresivo; en otras palabras,
he utilizado por lo menos una vez el signo para designar lo que éste designa, y lo he hecho
sea en la actividad espontánea o en mi imaginación. En segundo lugar, es un esquema
interpretativo; en otras palabras, ya he interpretado en el pasado el signo como signo de lo
que él designa. Esta distinción es importante puesto que, como ya hemos demostrado,
puedo reconocer el s istema de signos como un esquema interpretativo, pero saber solamente
que otros lo hacen. En el mundo del yo solitario el esquema expresivo de un signo y su
correspondiente esquema interpretativo coinciden necesariamente. Por ejemplo, si yo invento
una escritura privada, los caracteres de ese código los establezco mientras estoy
inventando la escritura o utilizándola para redactar notas. En esos momentos es para mí
un esquema expresivo. Pero el mismo esquema funciona para mí como interpretativo
cuando leo luego lo que he escrito o cuando lo utilizo para redactar más notas.
Para dominar en forma cabal un sistema de signos tal como un leguaje, es necesario
tener un claro conocimiento del significado de los signos individuales que integran el
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