Fundamentos de la Inv. Cualitativa | Page 230

LECTURAS COMPLEMENTARIAS de la relación signitiva que "el signo y aquello en lugar de lo cual éste está no tengan nada que ver uno con otro”39. Por lo tanto, la relación signitiva es obviamente una relación particular entre los esquemas interpretativos que se aplican a esos objetos externos llamados aquí "signos". Cuando comprendemos un signo, no lo interpretamos por medio del esquema adecuado a él como objeto externo, sino mediante esquemas que son adecuados a lo que él significa. Decimos que un esquema interpretativo es adecuado a un objeto experimentado si el esquema se ha constituido a partir de vivencias experienciadas politéticamente de este mismo objeto como una cosa autoexistente. Por ejemplo, las siguientes tres líneas negras. A, pueden interpretarse: 1) adecuadamente como el diagrama de una cierta Gestalt visual negra y blanca, o 2) no adecuadamente, como un signo del correspondiente sonido vocálico. El esquema interpretativo adecuado para el sonido vocálico no se constituye, por supuesto, a partir de vivencias visuales sino auditivas. No obstante, es probable que surja la confusión a raíz del hecho de que la interpretación de signos en función de lo que éstos significan se basa en la experiencia previa y es en sí mismo, por lo tanto, función de un esquema. 40 Lo que hemos dicho mantiene su validez respecto de toda interpretación de signos, sea que el individuo interprete sus propios signos o los de otro. Sin embargo, existe una ambigüedad en el dicho común de que "un signo es siempre signo de algo". El signo es por cierto el "signo de" lo que él quiere decir o significa, el así llamado "significado del signo" o "función del signo". Pero el signo es también el "signo de" lo que él expresa, es decir, las vivencias de la persona que lo utiliza. En el mundo de la naturaleza no existen signos (Zeichen) sino sólo indicaciones ( Anzeichen). Un signo es, por su naturaleza misma, algo utilizado por una persona para expresar una vivencia. Por lo tanto, puesto que el signo siempre se remonta a un acto de elección por parte de un ser racional –una elección de este signo en particular–, el signo es también una indicación de un hecho que está en la mente de quien usa el signo. Llamaremos a esto "función expresiva" del signo.41 39 Ibid., lI, 2, 55 [o II, 527 en la edición de 1901]. 40 En efecto, lo que tenemos aquí es una especie de metaesquema que vincula a otros dos. Este corresponde al así llamado “esquema de coordinación” de Félix Kaufmann (Das Unendliche ín der Mathematik und seine Ausschaltung [Leipzig y Viena, 19301, P. 42). 41 Nuestro uso difiere aquí del que hace Husserl en Logical Investigations, I y VI. 230