LECTURAS COMPLEMENTARIAS
tuviera un conocimiento ideal de todos tus contextos de significado en un momento dado,
y fuera por lo tanto capaz de ordenar todo el repositorio de tu experiencia, no podría sin
embargo determinar si tus contextos particulares de significado, en los cuales yo ordené
tus vivencias, son los mismos que tú estabas utilizando. Esto ocurre porque tu manera de
atender a tus vivencias sería distinta de mi manera de atender a ellas. No obstante, si yo
observo todo mi repositorio de reconocimiento de tus vivencias y pregunto por la estructura
de ese conocimiento, resulta clara una cosa: todo lo que sé acerca de tu vida consciente
se basa realmente en mi conocimiento de mis propias vivencias. Mis vivencias de ti están
constituidas en simultaneidad o casi simultaneidad con tus vivencias, con las cuales se
hallan intencionalmente vinculadas. Sólo debido a esto ocurre que, cuando miro hacia
atrás, soy capaz de sincronizar mis vivencias pasadas de ti con tus vivencias pasadas.
Cabría objetar que la corriente de conciencia de otra persona podría aún construirse, son
contradicciones, como algo tan sincronizado con la mía que se correspondieran momento
a momento. Además, sería posible construir un modelo ideal en el cual, en cada momento,
el yo tenga vivencia del otro yo y vaya por ello experimentando simultáneamente las vivencias
del otro. En otras palabras, yo podría no perder de vista tus vivencias en su continuidad a
lo largo de toda tu vida. Si, pero sólo en su continuidad, no en su completud. En efecto, lo
que llamo la serie de tus vivencias es meramente un posible contexto de significado que
he construido a partir de alguna de tus vivencias. Nunca logro captar la totalidad de tus
vivencias, que en este mismo momento se va transformando en un momento presente
único para ti. Y, por supuesto, lo que vale respecto de la serie vale respecto del momento
único: la aprehensión no logra captar la plenitud, ni aun en la simultaneidad. En síntesis,
puede decirse que mi propia corriente de conciencia se me da continuamente y en toda su
plenitud, que la tuya se me da en segmentos discontinuos, nunca en su plenitud, y sólo
en "perspectivas interpretativas".
Pero esto también significa que nuestro conocimiento de la conciencia de otra gente está
siempre, en principio, expuesto a la duda, mie ntras nuestro conocimiento de nuestra
propia conciencia, basados como está en Actos inmanentes, es siempre, en principio,
indudable.24
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Husserl, Ideen , P. 85 (T.I., P. 1431).
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