LECTURAS COMPLEMENTARIAS
un significado al que apunta. Más adelante estudiaremos en detalle cómo se realiza una
interpretación de esta clase. Baste decir aquí que la experiencia signitiva (Erfahrung) del
mundo, como toda otra experiencia en el Aquí y Ahora, está organizada en forma coherente
y, por lo tanto, se halla "disponible".12
Aquí podría objetarse que el concepto de vivencia excluye por definición todo lo que no sea
mi propia vivencia, puesto que el término mismo "vivencia" es equivalente a "objeto" de
conocimiento inmanente. Una aprehensión trascendente de la vivencia de otro quedaría
eliminada entonces como absurda. En efecto, prosigue el argumento, sólo aprehendo
trascendentalmente las indicaciones de la vivencia de otro; luego de aprehenderlas, infiero
de ellas la existencia y carácter de las vivencias de las cuales son indicaciones. Contra
este punto de vista debemos sostener enfáticamente que la aprehensión signitiva del
cuerpo de otro como campo expresivo no implica inferencia o juicio en el sentido habitual.
Lo que está implicado es más bien un cierto Acto intencional que utiliza un código ya
establecido de interpretación que nos dirige, a través del movimiento corporal, hasta las
vivencias subyacentes.13
En el mundo cotidiano, en el cual tanto yo como tú aparecemos no como sujetos
trascendentales sino psicofísicos, corresponde a cada corriente de vivencias del yo una
corriente de vivencias del tú. Esta última se refiere, con seguridad, a mi propia corriente de
vivencia, tal como el cuerpo de la otra persona se refiere al mío. Durante este proceso, se
mantiene vigente la peculiar referencia de mi propio yo al yo del otro, en el sentido de que
mi corriente de vivencias es para ti la de otra persona, tal como mi cuerpo es para ti el
cuerpo de otro.14
20. La corriente de la conciencia de otro como simultánea con la mía
Si deseo observar una de mis propias vivencias, debo realizar un Acto reflexivo de atención.
Pero en este caso lo que contemplo es una experiencia pasada, no una experiencia que
12
Cf. apartado 15.
13
Cf. Husserl, Méditations cartésiennes, P. 97: “El organismo de otra persona sólo demuestra permanentemente que es un
organismo viviente mediante su conducta cambiante pero siempre coherente. Y lo hace de la siguiente manera: el lado
físico de la conducta es el índice del lado psíquico, Sobre esta ‘conducta’ que aparece en nuestra experiencia y se verifica
y confirma a si misma en la sucesión ordenada de sus fases... en esta accesibilidad indirecta pero genuina de lo que no
es en sí mismo accesible, se funda para nosotros la existencia del otro’. [Cf. la traducción de Cairns (de la edición
alemana), Cartesian Meditations, pág. 114).
14
Cf. también Husserl, Logik , P. 210.
210