LECTURAS COMPLEMENTARIAS
ocurra en la actualidad. Puesto que esto sigue valiendo para todos mis Actos de atención
dirigidos hacia mis propias vivencias, sé que vale también para la otra persona. Tú estás
en la misma posición que yo: sólo puedes observar tu pasado, vivencias ya vividas. Ahora
bien, cuando tengo una vivencia de ti, ésta es todavía mi propia vivencia.15 Sin embargo,
aunque esta vivencia es únicamente mía, tiene también, como un objeto intencional captado
significativamente, una vivencia de ti que tú estás teniendo en este mismo momento. Para
observar una vivencia mía, debo atender a ella reflexivamente. Sin embargo, no necesito
de ningún modo atender reflexivamente a mi vivencia de ti, para observar tu vivencia. Por el
contrario, limitándome a "mirar" puedo captar incluso aquellas vivencias tuyas que tú no
has observado todavía y que son aún para ti prefenoménicas e indiferenciadas. Esto significa
que mientras yo sólo puedo observar mis propias vivencias después de pasadas y
transcurridas, puedo observar las tuyas cuando están efectivamente ocurriendo. Ello implica,
a su vez, que tú y yo somos, en un sentido específico, "simultáneos", que "coexistimos",
que nuestras respectivas corrientes de conciencia se intersectan. Estas son con seguridad
meras imágenes y resultan inadecuadas puesto que son espaciales. Sin embargo, es
costumbre profundamente arraigada recurrir a imágenes espaciales en este punto. Nos
interesa en este caso el sincronismo de dos corrientes de conciencia, la mía y la tuya. Al
tratar de comprender este sincronismo, es difícil que podamos ignorar el hecho de que
cuando tú y yo estamos en actitud natural, nos percibimos a nosotros mismos y uno a
otro como unidades psicofísicas.
Este sincronismo o" simultaneidad" se entiende aquí en el sentido de Bergson:
Llamo simultáneas a dos corrientes que desde el punto de vista de mi
cinciencia son indiferentemente una o dos. Mi conciencia percibe esas
corrientes como una sola cuando accede a acordarles una cto indiviso de
atención; en cambio, las distingue cuando prefiere dividir su atención entre
ellas. Además, puede hacer de ellas una, distinguiéndolas sin embargo una
de otra, si decide dividir su atención, aunque no dividiéndolas en dos entidades
separadas.16
15
[O, literalmente, “todas mis vivencias de las vivencias del yo del otro son aún mis propias vivencias” ("nuo sind such
meine Erfehnisse von Fremden Erlebnissen nochimmer je-meinige Erlebnisse”)],
16
Durée et simultanéité: á propos de la théorie d’Einstein. 21 ed. (París, 1923), P. 66.
211