LA IMPLEMENTACIÓN Y GESTIÓN DE LOS PROCESOS DE INVESTIGACIÓN SOCIAL CUALITATIVOS
El planteamiento anterior nos lleva a entender que la problematización o tematización de
lo humano, realizada por la investigación cualitativa en general y la etnográfica en particular,
responde a un proceso de creciente delimitación y elaboración, que depende, para su
avance, de las claridades que el investigador etnográfico va obteniendo sobre las realidades
objeto de análisis. Para alcanzar ese cometido, el investigador explora, de manera
sostenida y dinámica, uno o varios escenarios culturales, sociales o personales, en
diferentes circunstancias y momentos. De esta manera, el etnógrafo logra, sin minimizar
su capacidad de asombro por efecto de la habituación, un acercamiento tanto a los
elementos invariables y constantes como a los elementos eventuales o novedosos que
tienen lugar en esa realidad sociocultural que busca conocer y comprender.
De acuerdo con lo anterior, tendremos que la observación participante del fenómeno de
interés comenzará, por regla general, con un ejemplo del fenómeno de interés que se
encuentre disponible; a partir de lo cual y desde una situación ya conocida, buscará
generar casos nuevos o adicionales para la observación. En este punto es bueno tener en
cuenta que diferentes problemas invocarán diferentes razones para seleccionar fenómenos
también distintos, como objetos de observación.
Ligada al problema de la elección de los objetos de observación y reflexión, hay que
involucrar la elaboración de los conceptos, que tanto los actores sociales como el
propio investigador construyen y emplean durante su proceso de interacción para
describir o explicar las realidades socioculturales incluidas en los objetos de estudio
abordados. Esos conceptos se derivan de los significados que la gente maneja para
darle sentido a su existencia diaria. En palabras de Jorgensen (1989), "los conceptos
son definidos fenomenológicamente" (p. 38); de lo que se deduce, entonces, que
estos conceptos emergentes se identifican, porque la gente los usa y los nombra en
situaciones concretas, como aquellas que capta el investigador a través de la
observación o la entrevista.
4.2.2.4.1 La observación participante y algunos tipos de muestreo
En algunas ocasiones, el observador participante debe recurrir a tipos de muestreo
específico; como cuando el fenómeno de interés está oscurecido, oculto, o encubierto
desde el punto de vista de un observador externo, y entonces se tiene que acudir al
muestreo "bola de nieve". La idea básica de este tipo de muestreo está en iniciar la
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