Preparatoria
Filosofía
En efecto, si sólo vemos las cosas como medios para lograr
nuestros fines, no las estamos viendo como realmente son.
Heidegger consideraba que el arte (y de modo muy especial, la
poesía) permitía revelar la verdad de las cosas; la mirada artística,
tanto la de quien crea el arte como la de quien lo aprecia, es la
única oportunidad que tiene el hombre para entrar a una
verdadera relación con el Ser, al margen de sus necesidades y
proyectos. Porque la mentalidad técnica considera todo como
herramienta o como recurso, y, si bien es indispensable e
inevitable, se interpone entre nosotros y el Ser, según Heidegger.
Por todo esto, Heidegger estimó que era necesario inventar un
nuevo concepto para pensar sobre lo que es el ser humano. En
este libro, hemos aprendido algunas palabras o expresiones
importantes en la historia de la Filosofía (logos, nous, mayéutica,
cogito ergo sum, etcétera).
Heidegger es así uno de los pocos filósofos que se han esforzado
por hacer partir su Filosofía de la situación real, de la experiencia
cotidiana de las mujeres y los hombres de carne y hueso, no de las
sensaciones o las ideas, que consideraba ser abstracciones a las
que sólo se accede tras complicados esfuerzos que requieren
aislarse del mundo para “pensar”. Por eso su influencia ha ido más
allá de la Filosofía, hasta los terrenos de las Ciencias Sociales y la
Psicoterapia.
Una característica del Ser-ahí es que él (o ella) no elige el ahí de
su existencia. Ninguno de nosotros eligió venir al mundo, ni en qué
época histórica hacerlo, ni a qué país, ni de qué padres nacer.
Heidegger dice que cada uno de nosotros simplemente fue
“arrojado” al mundo, a una cultura particular. Como decíamos,
para Heidegger el modo de ser del hombre, es decir, del Ser-ahí,
está determinado en gran medida por la cultura a la que
pertenece. Piensa como “se” piensa en su medio social, cree las
66