entrevista | fama
Susana Andrade
Escritora, periodista, activista, integrante de la Comisión del MEC contra el Racismo, la Xenofobia y la Discriminación, y mae afroumbandista
¿ Sentís igualdad de condiciones en tu ámbito laboral respecto a los hombres?
Concretamente dentro del núcleo afroumbandista, se podría decir que no hay prejuicios de género: hombres y mujeres de diferentes opciones sexuales inclusive, tienen igualdad en la consideración de la comunidad religiosa y son solicitados sus servicios. No obstante, y si bien no es patológico y existe en franco esfuerzo de retroceso merced a la convicción de muchos masculinos sensibles y sensibilizados, en la sociedad hay todavía discriminación negativa hacia las mujeres. No directamente en la confrontación, sí en una especie de paternalismo que se da en ciertas ocasiones cuya lectura para ejemplificar podría resumirse en“ las escuchamos porque es políticamente correcto y les dedicamos tiempo visible, condescendemos, casi que jugamos con ustedes, pero a la hora de las decisiones de verdad, las tomamos nosotros que somos los que tenemos poder de decisión y discernimiento sobre lo que está bien o mal”. Nadie lo expresa, es una ley no escrita. Simplemente: sucede. En mi caso particular todavía es mas complicado por mi triple condición de vulnerabilidad-supuesta y real- de ser negra, mujer y macumbera, dicho así a todo propósito de reflejar un contexto de hostilidad y dificultades a priori. Entre compañeras de lucha solemos decir que en los ámbitos de trabajo colectivo funciona“ El club de Toby” y no podemos aflojar ni un tranco de pollo en batallar por la igualdad de género, pues tenemos siglos de educación machista en contra que se reproduce hoy día bajo nuevas y sutiles formas.
¿ Creés que en los últimos años hemos ganado en igualdad?
Hemos ganado en igualdad de género en los últimos años, claro que sí. Tenemos ya dos períodos de gobierno en que se toma con seriedad la búsqueda de igualdad de género y eso, traducido en políticas públicas, es garantía de inclusión y equidad, al menos en el aspecto formal. Lo legal, si bien no cambia sentimientos, mentalidad, o el imaginario social, es un freno al desenfreno e invita a reflexionar sobre actitudes injustas hacia las mujeres.
¿ Cómo definirías la situación de la mujer en la sociedad uruguaya?
El papel de la mujer en la sociedad uruguaya, junto al del varón, es vital. Sobre todo en la actualidad, donde encontramos muchas familias monoparentales; las mujeres tenemos casi la obligación de dar la batalla por la vida sin restricciones ni censuras atinentes al género. El espacio que ocupan las damas uruguayas grandes y chicas es indispensable para la sociedad como célula vital de un país. Hoy más que nunca y ante los desafíos de un colectivo social diverso y pluricultural, llevar adelante la vida en igualdad de condiciones es necesidad, ya no simple discurso. Se pierde un aporte fundamental de no ser así. Estamos en camino de lograr la equidad de género si bien aún no lo hemos conseguido. Nos vamos poco a poco educando en justicia social y al menos a las nuevas generaciones, les legaremos una sociedad saneada de discriminaciones violentas hasta hace poco endémicas.
¿ Qué significa ser mujer para vos?
Ser auténtica, fiel a mí misma, en mis flaquezas y virtudes. Conocer y reconocer lo que somos nos sitúa en la vida en un punto de partida firme desde donde proyectarnos. Si“ adolezco” de ciertos estigmas precensurables socialmente, que suponen desventajas a la hora de la igualdad de oportunidades, ocultar o magnificar tal contexto me impedirá cambiarlo para bien de una convivencia en equidad y respeto. Si bien a veces aún somos invisibilizadas como sector problema con el discurso hegemónico de“ la discriminación de género no existe, las leyes dicen que todos somos iguales y mil etcéteras”, la posición de eternas víctimas es tan perjudicial como la aceptación de las diferencias humillantes. Marcar el espacio mujeril desde lo que somos es la llave que nos permite avanzar juntos a hombres y mujeres. Ser mujer es ser yo misma sin querer parecerme a nadie, con humildad y orgullo, apostando a valores individuales que prodiguen solidaridad. Ser mujer es ser humanas maravillosamente imperfectas con ganas de superarnos para el bienestar de todas y todos.
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