FAMA N° 22 Marzo 2013 | Page 50

fama | entrevista

Sara Goldberg

Ingeniera química, docente, experta en emprendedurismo e innovación y actual gerenta del Área de Operaciones de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación del Uruguay.
¿ Sentís igualdad de condiciones en tu ámbito laboral respecto a los hombres?
Realmente, y basándome en mi experiencia personal, no puedo quejarme respecto a este punto. Creo que me fue costoso progresar, pero no por mi condición de mujer. Es más, creo que algunas veces me sentí poco valorada más por mi edad que por ser mujer. Creo que, como en todo aspecto de la vida, depende de cómo uno se posicione, prepare interiormente y proceda. No hay que achicarse ni autodiscriminarse, eso es lo peor de todo.
¿ Creés que en los últimos años hemos ganado en igualdad?
Sin dudas que hemos ganado igualdad, pero también creo que la han ganado diferentes colectivos que antes vivían desigualdades. En este aspecto la valorización de la propia mujer es clave, el estar convencida que se puede. El aceptar que no esta mal ser una mujer orquesta y el demostrar que tenemos las capacidades, la fuerza y la convicción para enfrentar las diferencias que es lo que nos hacer ser valiosas.
¿ Cómo definirías la situación de la mujer en la sociedad uruguaya?
Estoy convencida que, al menos en la mayor parte de nuestra sociedad, la situación de la mujer depende de nosotras mismas, de ser fuertes, de estar convencidas de lo que queremos y luchar por esto, de no dejarnos pasar por encima y de luchar por nuestros derechos. Depende de nosotras.
Yo llegue a Uruguay en el 95, recién recibida de ingeniera química. No tenía conocidos ni familia propia que me apoyara. Me encontré con un panorama laboral complicado, pero de a poco y sola me hice un lugar. Crecí, me formé, evolucioné, y pude forjar una carrera de la que estoy orgullosa. Obviamente que esto no lo hubiera podido hacer sin el apoyo de mi esposo y de mis hijos.
¿ Qué significa ser mujer para vos?
Significa ser una persona orquesta. Compartir el tiempo entre el trabajo, la familia, los afectos, nosotras. Hay que saber buscar un equilibrio, cuesta pero se puede. Es ser una persona comprometida con todo lo que hacemos, y con lo que pasa a nuestro alrededor. Pocas son las cosas que nos pasan por al lado y que no nos conmueven, pero tenemos que tener la entereza para que no nos quiebren y poder sacar un aprendizaje de toda vivencia que tengamos.
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