Falmed Falmed Educa - Edición Especial 2015 | Page 59

correo 59 FalmedEduca Carta: H ace un mes visité a un cardiólogo por ciertas molestias. Al entrar a su despacho, me saluda y me ofrece asiento. Sin más palabras se sienta al otro lado del escritorio, se acerca al computador y sin quitar la vista del monitor comienza a consultarme el motivo de la visita y los síntomas. Mientras le explico, él escribe en el computador. Varias veces tuve que detenerme a esperar que digitara mi relato. El facultativo mira atento la pantalla, escribe la anamnesis, selecciona los medicamentos, indica los exámenes que prescribirá e imprime la receta. En ningún momento se da el tiempo suficiente para escuchar, mirar a su paciente a los ojos. Le falta empatía, pensé. Cada vez que un paciente visita un médico espera tres cosas; que lo escuche, que lo mire y que lo diagnostique. Sin embargo y como efecto de los avances tecnológicos, la relación con el paciente se hace cada vez más fría y menos empática. Al referirme a la empatía, trato de señalar que el médico debe poner atención, no sólo a los síntomas que acusa el paciente sino a la comunicación no verbal. El paciente quiere ser escuchado, quiere confiar en su médico