58 Opinión
FalmedEduca
Ley de Derechos y Deberes:
Una Mirada Bioética
E
stimados colegas, futuros
colegas y equipos de salud:
Considero prudente y necesario, dado el actual escenario en que se desenvuelve la
salud, recordar los principios de la
bioética como líneas directrices de
reflexión frente al enfermo y su entorno. Sin entrar en profundidades
ni múltiples discusiones sin destino ni final, los invito a que vayamos
en forma simple a lo que nos está
pasando día a día en la práctica.
Principios de la bioética:
1) Justicia: Refirámoslo
más bien a la equidad distributiva de recursos, a la atención
digna, con respeto, considerando la vulnerabilidad del enfermo.
Concedamos que observarlo no es
un asunto fácil, pues está al acecho
una mezcla de diversos intereses:
comerciales, políticos y económicos, entre otros.
2) No maleficencia: No realizar intencionalmente acciones
temerarias, injustificadas o que dañen en cualquier circunstancia de
la atención, salvo situaciones muy
puntuales e inevitables, como por
ejemplo, las secuelas.
3) Autonomía: El paciente
en su sano juicio, “capacitado”, sin
presiones externas y entendiendo
la situación, expresa su voluntad
frente a la situación de salud y las
decisiones a tomar. Debemos tener
en cuenta las limitaciones de este
principio, como los casos de urgencia o que impliquen riesgo vital.
4) Beneficencia: Es el fondo del quehacer médico, el deber
primordial de “hacer el bien”, entregando lo mejor para ese ser que
sufre. No entraremos acá a discutir
sobre paternalismo, sino que les
propongo que pensemos siempre
en ofrecer lo óptimo en cada caso.
Tengamos presentes estos cuatro principios en la diaria reflexión frente al enfermo.
Enmarcados en la LEX ARTIS,
«Fomentemos el
respeto recíproco,
brindando calidad y
calidez en la atención,
considerando “lo que
debo”, “lo que tengo”,
“lo que puedo”».
Dr. Eduardo Welch Waldemar
Médico pediatra, académico
y experto en Bioética.
deben ser idealmente los pilares
de apoyo de la Ley de Derechos
y Deberes de los Pacientes, para
beneficio real y honesto de la sociedad toda. En la búsqueda de su
cumplimiento, debemos aclarar
asimismo aquellos artículos confusos que llevan eventualmente a
generar falsas expectativas o demandas a veces no justificadas.
Estimo necesario educar
integralmente a todos los partícipes, beneficiarios y equipos de
salud, con una mirada humana,
ética, legal, técnica y práctica, con
el objeto de cumplir con el enfoque
biopsicosocial que debemos ofrecer al enfermo.
Luchemos por entregar lo
mejor de nosotros, pues “lo que
doy, recibo”.
Fomentemos el respeto
recíproco, brindando calidad y calidez en la atención, considerando
“lo que debo”, “lo que tengo”, “lo que
puedo”, en un marco criterioso de
legalidad y humanidad. No descuidemos la importancia de “ponerse
en el lugar del otro”, miremos al
enfermo a los ojos.
Hagamos énfasis en la
buena relación médico-paciente-parientes evita muchos problemas. Luchemos también por
la equidad en deberes y derechos,
para quien solicita y para quien entrega la atención.
Es tarea de toda la sociedad. Manos a la obra.