REPORTAJE 19
FalmedEduca
El Minsal define la Acreditación“ como un proceso periódico de evaluación para medir el nivel de cumplimiento que deben tener las prácticas relacionadas con la seguridad en la atención de salud en una institución, comparándolas con una norma( Estándar de Calidad) definida por el Ministerio de Salud”.
al médico”, cuenta el Dr. Gheza.
El presidente de Falmed, Dr. Sergio Rojas, estima que en los facultativos aún no hay tanta conciencia de la importancia de la acreditación.“ Tengo la impresión de que la sienten como una molestia, una obligación, como un problema no médico. Por eso Falmed la ha incluido en sus cursos. Como una oportunidad de disminuir la judicialización”, afirma.
Hay que tener claro que lo que mide la acreditación de calidad de los recintos son los procesos. Un tercero independiente de la Superintendencia de Salud( agencia acreditadora) aplica una pauta diseñada por el Ministerio de Salud que dice razonablemente qué se entiende por calidad. Y, a diferencia de la certificación en el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud, se hace cada tres años.
Sin embargo, quien confecciona los protocolos a través de los cuales se cumplen las metas son los equipos humanos. Y lo que el acreditador hace es comprobar que las definiciones hechas se cumplan. La recomendación de Falmed es precisa: los médicos deben participar en la confección de protocolos.
“ Los protocolos son médicos, y en consecuencia deben confeccionarlos los que saben hacer eso. Debieran estar fundamentados precisamente en lo que corresponde hacer en ese lugar con los medios que se tienen”, argumenta el abogado jefe de Falmed, Juan Carlos Bello.
Recintos acreditados: comprometidos con la calidad
“ No puede haber un jefe de servicio ni en una clínica ni en un hospital que no se compre el modelo de acreditación. Tiene que comprárselo y si no, tiene que cuestionarse en su rol. Tú puedes ser crítico pero no por eso dejar de sumarte”.
El testimonio pertenece al Dr. Rodrigo Castillo, actual director médico de la Clínica Indisa, quien ha trabajado en materias de gestión de calidad desde que fuera director del Instituto Nacional del Cáncer. Fue ahí donde la práctica le demostró que medir los procesos de calidad tiene como consecuencia una mejora continua. Pasaron por un proceso con Corfo, luego evaluaron la carta de derechos de los pacientes( antes que existiera la ley), ganaron el premio de excelencia hospitalaria del Minsal, y fueron el primer hospital autogestionado. Llegar a la acreditación fue entonces parte de un trabajo en escalada que les permitió hacer crecer al hospital.“ Atendíamos más, atendíamos mejor, logramos conseguir equipamiento, tecnología, y en su minuto fue bastante líder en cómo hacer un hospital más moderno con los mismos recursos. Y los profesionales estaban orgullosos de trabajar ahí”, señala.
Una vez instalado en el sistema privado, llegó a un recinto que contaba con la acreditación de las normas ISO, que a su juicio resulta muy útil para aprender a ordenar los procesos y llevar todo por escrito. Antes de postular a la acreditación de la Superintendencia, prefirieron trabajar para involucrar a toda la clínica.
“ Los médicos fueron el grupo que más nos costó pero el que más reconoce la importancia de la seguridad. Al principio les cuesta mucho incorporarse, pero cuando sufren las consecuencias de un acto sin calidad son los primeros en darse cuenta de la importancia de esto y se suben al carro de los buenos”, afirma el Dr. Castillo.
Postularon con la seguridad de quienes han trabajado a conciencia, obteniendo el 100 % de la acreditación dos veces. Sin embargo, el profesional tiene una opinión particular sobre ello.“ Puede haber una clínica que tiene menos y hace las cosas mejor. Uno puede preparar la acreditación. Puedes tener un 100 % y tapar cosas”. Por eso, si bien es un firme convencido de la importancia de medir la calidad, cree que el sistema actual puede mejorarse.
Desde el sistema público, el director del Hospital Barros Luco- Trudeau, Dr. Luis Leiva Peña, llevó adelante la acreditación de este enorme complejo asistencial.“ Lo más difícil es alinear a toda la institución y estandarizar prácticas que se desarrollan de
¿ Usted ha participado en los procesos de acreditación de calidad en su lugar de trabajo?
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Porcentaje |
Cantidad |
Sí |
65,84 % |
1.617 |
No |
34,16 % |
839 |
Total de respuestas |
2.456 |
Fuente: Consulta electrónica Falmed Educa |