Evidencias Sujeto Educación Y Sociedad EvidenciasSujetoEducacionySociedad_GuerraOchoa_Irv | Page 550

dossier Francisco Pérez González y Rafael García-Ros GHORVPRGHORVGHSUHVWDFLyQGHVHUYLFLRVPiVHÀFDFHVDVtFRPRODVH[LJHQFLDVHQFXDQWRD VXIRUPDFLyQDFDGpPLFD SVLFROyJLFD\HGXFDWLYD \SUiFWLFD/RVSURJUDPDVGHIRUPDFLyQ académica de los psicólogos educativos deben cambiar y adaptarse mejor a las necesidades planteadas por estos retos profesionales y por las demandas efectuadas por los distintos DJHQWHVLPSOLFDGRV3DUDHOORODVSURSXHVWDVGHIRUPDFLyQGHEHUiQHQIDWL]DUODIRUPDFLyQ HQFRPSHWHQFLDVTXHQRVRQVXÀFLHQWHPHQWHGHVDUUROODGDVHQODIRUPDFLyQGHJUDGR\TXH exigen la formación en postgrados que garanticen su adquisición para el desarrollo de las funciones que le son propias. Sin entrar en este momento en la discusión acerca de cuáles deberían ser estas competen- FLDV FRPSDUWLPRV OD LGHD H[SUHVDGD SRU &HVDU &ROO HQ UHODFLyQ D OD UHOHYDQFLD TXH GHEH WHQHU OD SVLFRORJtD GH OD HGXFDFLyQ FXDQGR DÀUPD TXH “la psicología escolar no puede limitarse a las aportaciones de la psicología de la educación, aunque son precisamente es- tas aportaciones las únicas que pueden constituir el núcleo vertebrador de la intervención psicológica en la escuela” &ROO (QHVWHVHQWLGRFDEHGHVWDFDUODUHOHYDQFLDGH las aportaciones de la psicología de la educación y de la instrucción como garantía de dispo- ner de una sólida formación para poder ejercer el asesoramiento e intervención adecuado en cada caso, contando con la amplia diversidad de necesidades educativas especiales a las que se debe dar respuesta. Los programas de formación de los profesionales deberán enfatizar la importancia de esta disciplina educativa dada la necesidad de comprometer más si cabe, la SVLFRORJtDHVFRODUODSUiFWLFDHGXFDWLYDFRQODSVLFRORJtDGHODHGXFDFLyQ<WRGRHOORMXQWR DXQDVyOLGDIRUPDFLyQHQORVWUDVWRUQRVGHOGHVDUUROORODVGLÀFXOWDGHVGHODSUHQGL]DMHOD HYDOXDFLyQSVLFROyJLFD\HGXFDWLYDTXHSHUPLWDLGHQWLÀFDU\GHWHUPLQDUFRQSUHFLVLyQODV QHFHVLGDGHVGHORVHVWXGLDQWHV\GDUXQDUHVSXHVWDHGXFDWLYDDGHFXDGDDODVPLVPDV(VWH contexto favorecedor del cambio en el desarrollo de la especialización supone una gran oportunidad para incorporar estas competencias y conocimientos en el desarrollo de las fun- ciones de los psicólogos educativos y mejorar la relevancia de sus aportaciones en la mejora GHORVSURFHVRVGHHQVHxDQ]DDSUHQGL]DMHDVHVRUDQGRHÀFD]PHQWHWDQWRDSURIHVRUHVFRPR DHVWXGLDQWHV\IDPLOLDV(VWHHVXQRGHORVUHWRVTXHDDVXPLUXUJHQWHPHQWHGHVGHHOiPELWR académico y profesional. III- Conclusiones. 3.1.- Las alternativas: La mejora de los procesos de formación ligadas a las competencias /DUHÁH[LyQVREUHODVOtQHDVGHIXWXURGHODSVLFRORJtDGHODHGXFDFLyQQRVFRQGXFHLQH- vitablemente a plantearnos la mejora de los procesos de formación de estos profesionales. (VWDFXHVWLyQUHVXOWDLPSUHVFLQGLEOHGDGRTXHWRGRSURFHVRGHIRUPDFLyQHQXQDSURIHVLyQ UHGXQGDHQODGHÀQLFLyQGHSHUÀOHVGHDFWXDFLyQ\HQODRIHUWDGHPHMRUHVVHUYLFLRVDOD sociedad. Aunque hay que reconocer que las competencias individuales se pueden adquirir a través de diferentes experiencias formativas y profesionales, resulta necesario diseñar pro- FHVRVGHIRUPDFLyQSDUDHOGHVHPSHxRHÀFD]\GHFDOLGDGGHODVFRPSHWHQFLDVGHOSVLFyORJR GHODHGXFDFLyQ /LRQHWWL6Q\GHU&KULVWQHU 0F/DXJKOLQ <HVWDPRVFRQYHQFLGRV GH TXH HVWH HV HO FDPLQR D UHFRUUHU HQ HO PRPHQWR DFWXDO VL HO REMHWLYR HV FRQÀJXUDU OD identidad de estos profesionales en el sistema educativo y asegurar sus aportaciones en la mejora de la calidad de la educación. 55 (2017) 113, 48-60