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PERSONA Y SOCIEDAD
Universidad Alberto Hurtado
Instituto Latinoamericano de Doctrina y Estudios Sociales ILADES
distintivos y preciados en la esfera social. Tales
transformaciones se ven posibilitadas, a su vez,
por la importancia que asume el conocimiento y
la información como rasgos distintivos de la
generación y distribución del poder en la socie-
dad (Tedesco, 1995, 1999).
Fundamental en este contexto es la
revaloración de la cohesión social que promueve
la solidaridad con los ‘otros’. La educación como
dimensión social vuelve a un sitio de preferencia
en la producción de conocimiento y valores
culturales. Por ello, “las instancias a través de las
cuales se producen y se distribuyen el conoci-
miento y los valores sociales –o sea, las institucio-
nes educativas, los educadores y los intelectuales
en general- ocuparán un lugar central en los
conflictos”. La existencia de nuevos códigos,
marcos de relaciones sociales y de organización
y exigencias productivas, instalan la discusión
sobre el significado estratégico de la educación
y de la calidad y equidad de sus procesos. Tales
requerimientos enfatizan el desarrollo de compe-
tencias específicas en los sujetos en pro de la
construcción de la nueva ciudadanía. La clásica
tensión de la educación como espacio para la
integración social o como espacio del desarrollo
personal, actualmente comienza a ser redefinida
en pos de los requerimientos que plantea una
época de cambios globales (Tedesco,1995;
Cepal, 1992).
Un rasgo distintivo de las políticas educa-
tivas actuales es la conformación de condiciones
estructurales para una educación permanente de
todos los sujetos. De hecho “asumir que debemos
educarnos a lo largo de toda la vida, que ningún
aprendizaje es definitivo y que al acceso al
conocimiento no garantiza ascenso social, modi-
fica profundamente la representación social tra-
dicional sobre la educación”(Tedesco,1999).
En definitiva, asistimos a un escenario
global de profundos cambios que impactan en su
sentido más estricto a las políticas educativas y
sus reformas y, por ende, a la institución escolar
y sus dinámicas de distribución del conocimiento
social. Este nuevo orden competitivo basado en el
conocimiento (García,1991) y en la configura-
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ción de ‘nuevos códigos de modernidad’
(CEPAL,1992), genera un agotamiento en los
estilos tradicionales de hacer educación,
tensionando la estructura misma de gestión de
conocimiento que tiene lugar en la escuela.
En este sentido, es sustantivo analizar la
concepción de escuela como espacio micropolítico
orientado por la gestión de conocimientos
(Foucault,1997). Tal concepción requiere de
matices explicativos que le otorgan sus distincio-
nes frente a otras agencias ‘productivas’
(Fullan,M;2002). Desde otro enfoque, existen
una serie de aproximaciones a la escuela como
una ‘organización’ (Gairín,1996) que otorga
referencia a las estructuras, procesos, objetivos,
sistema de relaciones y cuyos enfoques teóricos
centran actualmente su análisis en la limitación
de estructuras organizacionales piramidales, je-
rárquicas y verticalistas, frente al desarrollo de
estructuras autónomas, flexibles y dinámicas para
enfrentar los procesos de cambio emergentes.
Al considerar la institución escolar como
una realidad construida socialmente, se puede
sostener la existencia de una diversidad de enfo-
ques que se aproximan indistintamente para su
comprensión:
• El enfoque racionalista: considera la escuela
como realidad objetiva, lineal y de funciona-
miento racional perfectamente estructurada
bajo aplicación de un sistema jerárquico de
métodos racionales en pro de objetivos y
metas definidas apriorísticamente. Parte del
supuesto de generalización a otros contextos
siendo el liderazgo una variable de interés
particular. Propio de este enfoque es el
movimiento de las ‘escuelas eficaces’. Su
punto crítico radica en la menor considera-
ción de las variables de contexto socio-
cultural, los intereses y conflictos inherentes a
toda institución social.
• El enfoque interpretativo: desde plantea-
mientos fenomenológicos y hermenéuticos,
otorga importancia a la construcción de
la institución escolar desde los intereses,