Escuela contemporanea Ejemplar Febrero-2014 | Page 92
Ensayo: Nuevos Paradigmas para la Educación en línea
esperados, los conocimientos de la disciplina en cuestión, las estrategias de enseñanza y
evaluación y las posibilidades tecnológicas, entre otros factores. Después de todo, debemos
reconocer que, por lo general, los docentes, con la excepción de muchos pedagogos, son
contratados por su formación y experiencia en su disciplina (Ej. ingeniería, medicina, literatura
o administración), no por su formación y experiencia diseñando experiencias de aprendizaje.
Brindarles apoyo en este dominio es potenciar aún más su efectividad docente.
7. Fomentar una cultura de liderazgo compartido, horizontal y situacional. Debe reconocerse
que la responsabilidad administrativa es independiente del liderazgo situacional que puede
demostrar cualquier miembro de la comunidad institucional. La innovación no es hija del
decreto ni debe estar supeditada a la jerarquía oficial.
8. Adoptar un modelo de evaluación del aprendizaje que documente las competencias
adquiridas, no solo los conocimientos acumulados. A su vez, la práctica de la evaluación
formativa y sumativa debe influenciar el refinamiento de las estrategias de enseñanza,
creando de esta forma, un proceso de mejora continua.
9. Provocar un dialogo de toda la comunidad académica (alumnos, docentes, administradores,
personal técnico y de apoyo) con otras instituciones y expertos para analizar, aprender de
otros, entender y, eventualmente, formular una postura institucional sobre la educación
en línea. Que sea el estudio, el diálogo interno y la asesoría entre pares y expertos lo que
guíe la estrategia de la oferta en línea y no a consecuencia de iniciativas explosivas e
improvisadas por adoptar la “última” tecnología o por dejarnos seducir por las promesas de los
mercaderes de las plataformas de cursos en línea.
10. Liderazgo y colaboración. Estos dos factores pueden ser los más decisivos en la
implementación exitosa de una iniciativa de educación en línea. Nos referimos al liderazgo y a
la colaboración como prácticas individuales, no sólo como las prácticas institucionales.
En síntesis muchas instituciones que ya han iniciado su oferta de educación en línea han
pasado, en primera instancia, por una etapa de resistencia al cambio, seguido por una
apertura gradual a esta nueva modalidad de enseñanza. Habiendo dado sus primeros pasos,
han podido vivenciar de primera fuente, cuan complejo puede ser este nuevo mercado (Ej.
Kemsky & Massy, 2004).
Estudiante: Yesenia Brenes Contreras
(Fecha: 13-02-14)
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