Escuela contemporanea Ejemplar Febrero-2014 | Page 22

La pérdida de los valores tradicionales: En los tiempos actuales la escuela se ve obligada a enfrentarse a estas tendencias sociales: a la sociedad de consumo, a la dimensión alineadora de ciertas influencias de medios de comunicación y a la pérdida de valores referenciales que cumplían una función de integración social, haciendo contrapunto en aquellos aspectos que conducen a la pérdida de los principios morales que son garantía de integridad personal y mayor justicia social. Más cuando la pérdida afecta a las familias, provocando un vacío educativo que la escuela se ve obligada a cubrir de manera sustitutoria. No se trata de volver a situaciones pasadas, donde los valores de fomentar eran básicamente la sumisión simple a las normas, el respeto a la autoridad con independencia de su origen y la interiorización de la religión oficial, sino de recuperar aquellos valores que son expresión de compromiso personal hacia ideales colectivos, mantenedores de los logros más loables de la democracia: libertad, honradez, colaboración, solidaridad, responsabilidad, capacidad de sacrificio, aceptación de la norma emanada de la autoridad legal, etc. Hacer referencia a la pérdida de unos referentes morales comunes explica en parte las situaciones de conflicto que han de vivir muchos centros escolares, como un reflejo más de la conflictividad social que rodea a ciertos grupos de adolescentes y aun menor de edad. Mucho se habla sobre el tema de la conflictividad e incluso de la violencia en las aulas, más cuando se prolonga la escolaridad obligatoria y todo tipo de alumnos han de estar en esas aulas. Pero hay que pensar que si tantas veces se insiste que la escuela no está al margen de la sociedad, en este caso no cabe esperar que reste al margen de un problema que ha generado y está inmerso en esa misma sociedad, de ahí que más bien haya que temer que la situación se mantenga e incluso aumente en un próximo futuro. Todo ello ha supuesto un importante cambio en el ambiente escolar y en la actividad del profesorado, que deberá formarse debidamente para superar las previsibles situaciones de conflicto, y para lo cual deberá contar con el apoyo y con la acción coordinada de todo el centro, que incluye la elaboración de normas de convivencia, la aplicación de un plan tutorial, el seguimiento de los procesos de resolución de conflictos.