Escritos en torno a la Educación. Volumen 3 "Gestionar una biblioteca" | Page 18

“Pensar la sala y el jardín como comunidades donde circula la cultura del diálogo y la cultura escrita para que los niños se integren a ella participando”. Los espacios de encuentro con el libro, con ese libro, el posible soporte sólido con quien hacer realidad una experiencia de lectura que convoque, son los espacios que hay que crear. Las ferias de libros, las visitas a bibliotecas y librerías, los encuentros con autores, son estrategias imprescindibles a la hora de pensar en encuentros entre textos, libros y lectores. Las bibliotecas sin lectores sólo son depósitos de libros. se transforman en centros de lectura cuando, están dadas las condiciones para que texto y lector se encuentren. Leer en la escuela requiere de bibliotecas puestas y dispuestas a conocer y convocar a sus potenciales lectores. El maestro lidera el proceso de construcción de sujetos lectores, enfrenta día a día el desafío de hallar tiempos y espacios adecuados para la lectura. Utiliza algunas 36 estrategias como leer todos los días ante los niños un texto, un cuento breve, un poema, sin perjuicios de que “eso es para la hora del cuento”, sugerir y orientar la búsqueda de información a los alumnos en una parte del libro o material de la biblioteca, exhibir frente a sus alumnos algunas de sus propias lecturas, comentar sus lecturas favoritas y compartir aquellas que está leyendo con sus alumnos. La lectura es una acción de ida y regreso a uno mismo y desde allí hacia los otros, leer requiere de un espacio interior para recibir al otro. Por ello el docente mediador de lectura será capaz de estar atento a la percepción del otro, ser creativo a la hora de interpretar momentos oportunos y crear situaciones significativas y relevantes, preparar instancias de encuentro, promover la lectura. La lectura es prioridad educativa y debe preverse su inclusión en todos los proyectos institucionales, deben contemplar delimitando un recorrido de lecturas para el año lectivo, tener prevista una oferta de lecturas para incentivar la formación de lectores, planificar y ofrecer listados de lecturas significativas y enriquecedoras posibilitando que los niños puedan elegir que quieren leer, alentando lecturas complementarias, evaluar los comportamientos lectores a través de estrategias lectoras. Es necesario plantear algunas precisiones acerca del concepto de selección como valoración y proceso, enfatizando en la necesidad de reflexionar sobre criterios de diversidad: de propósitos, de modalidades de lectura, de aproximarse al sentido, de textos. Estos criterios permitirán avanzar en los contenidos prescriptos en el Diseño Curricular para la Educación Inicial (2008), analizar materiales de lectura en el marco de situaciones didácticas (proyectos, unidades didácticas, gid a ne infantil y por otra parte para formar lectores debemos promover situaciones en las que el docente les lea a sus alumnos variados tipos de textos, entre ellos los literarios. Para conformar una biblioteca en la sala y/o en el Jardín es necesario establecer criterios de selección de materiales de lectura, esta será una tarea indispensable. Organizar la sala de manera que las prácticas de lectura y escritura, el habla y la escucha resulten prácticas frecuentes. Un ambiente propicio será aquel que permita a los alumnos adentrar al mundo de la ficción, destinar tiempo para la escucha atenta, intercambiar opiniones y conversaciones, explorar los libros y estimular la lectura por sí mismo. 37