Escritos en torno a la Educación. Volumen 2 "Articulación en Matemática" | Page 8

minucioso de los resultados de la implementación de este proyecto incluyendo problemáticas propias del quehacer docente en la enseñanza de la Matemática, someterlas a debate, ampliar los conocimientos teóricos y de la práctica, poniendo en el centro del debate, el problema de la articulación. La intención de muchos de los docentes a quienes preocupa el tema, es la de establecer una continuidad a pesar de existir especialmente entre los niveles, culturas institucionales completamente distintas. ¿Cómo encontrar entonces cohesión o congruencia, ante realidades educativas especialmente diversas? La etimología de la palabra articulación es: unión, lo que sirve para unir, enlazar, atar. Desde esa definición, su función es bien tangible, es unir elementos de dos dimensiones variadas. Pero al mismo tiempo, esa definición provoca una diversidad de opiniones si no queda claro qué alcances tendrá esta unión de elementos. ¿Qué unimos, que conjugamos, cuáles son los polos a articular? Por otra parte, ¿qué continuidades y rupturas aparecen como necesarias? La articulación debería ser necesariamente el espacio donde nuevos aprendizajes ensamblarán con los ya obtenidos sin cortes o fragmentaciones. Se sostiene que bajo ciertas condiciones pedagógicas todos los alumnos pueden aprender Matemática y que son tanto el Jardín como la escuela los que deben gestionar esas condiciones para lograr ese fin. Cuando se hace referencia a las “condiciones pedagógicas” nos referimos a que los sujetos se constituyen como “alumnos” bajo ciertas condiciones propias del proyecto escolar, el cual, involucra decisiones sobre la vida de los sujetos, sobre sus márgenes de acción, sobre la manera en que forjamos su identidad. Por eso resulta central revisar esas condiciones y ponerlas en discusión en pos de avanzar efectivamente hacia una plena inclusión educativa (Terigi, 2010) 2 . Dentro de las condiciones pedagógicas, uno de los aspectos centrales son las formas o modos que tiene el alumno para adquirir conocimientos escolarizados. Decimos el modo de aprender del “alumno”, y por lo tanto nos referimos a esa forma de aprender dentro 2 Terigi, F. “Las cronologías de aprendizaje: un concepto para pensar las trayectorias escolares” Conferencia. (2010) 8