ESCRIBIENDO PARA DIOS Escribiendo para Dios | Page 23

La falta de moralidad en los actos de un ser humano atenta contra la dignidad de os otros. El ser humano es concebido racional y desde su nacimiento se le confiere la dignidad de ser una persona dotada de la iniciativa y del dominio propio sobre sus actos. Toda persona humana, tiene el derecho natural de ser reconocida como un ser libre y responsable. La libertad es el poder, de obrar o de no obrar, de hacer esto o aquello, de tomar decisiones basadas en la razón y en la voluntad. La libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, en la medida en que un hombre hace más el bien, se va haciendo más libre. Los actos de los seres humanos realizados libremente tras un juicio de conciencia, son calificados moralmente y sólo pueden ser: buenos o malos.

Este siglo que nos ha tocado vivir parece ser la época del gran desenfreno donde la libretad ha sobrepasado los límites: cada persona en busca de hacer valer su libertad se sobrepasa; ha predominado la agresión de unos hombres contra otros, el culto al placer, a las drogas, al dinero, a los bienes materiales y peor a todo esto el hombre ha perdido el verdadero sentido de la libertad creyendo que tiene el derecho o decidir sobre la vida de otros , y esto lleva que hoy en día veamos crecer a gran velocidad, la cultura de la muerte.

Nos enfrentamos a grandes presiones en donde fuertemente se hacen debates para que se legalicen: el aborto, la eutanasia, las investigaciones científicas en fetos humanos, manipulaciones genéticas, etc. Y estos son ejemplos claros en este siglo del escaso respeto a la dignidad de la persona y el ínfimo valor que se le da a la vida humana.

Los homicidios, el genocidio, el aborto, la eutanasia y el suicidio deliberado atentan contra la dignidad Humana