ESCRIBIENDO PARA DIOS Escribiendo para Dios | Page 22

Lamentablemente en la sociedad en la que vivimos hoy en día desde la etapa de la niñez ya se empiezan a evidenciar casos de Discriminación que atentan contra la dignidad humana. Los niños no tienen ni mucho menos nacen con prejuicios para discriminar, son los adultos los que van moldeando su carácter, hasta aparecer en el niño sentimientos contradictorios o prejuicios y con ellos la discriminación, exponiéndolos al salvajismo de la discriminación; comenzando a convivir con acciones que los hace sentir superiores o peor aún rechazados y que les van distorsionando la visión de lo que es la experiencia de convivir entre humanos, les destrozan sus mentes y sus

El caso de los muchos niños ha experimentado la paralización, o algún tipo de enfermedad que les impide poder tener una experiencia de vida digna de un ser humano. En este caso la existencia del niño se reduce a una realidad inhumana. Con forme crecen llegan a sentir el rechazo y crean sus mecanismos de defensa, que se traduce en violencia, en caso extremo: el odio a los demás o auto exclusión.

Por otra parte, a veces las necesidades de unos niños y la abundancia de otros, son fuentes de discriminación. A los niños o niñas que tienen padres con recursos, tienen ropa nueva, calzado en buenas condiciones, parece que las burlas y críticas a los compañeros les resulta una diversión. Las niñas con menos recursos son lastimadas doblemente, por la pobreza, y por las burlas, críticas y exclusión en los grupos de juegos. Para mí dejan marcas en la vida; son evidencias, que al crecer causa duda de quien soy, por qué a mí me discriminan. Los comentarios de compañeras son de desprecio, y va acompañado de provocaciones a la violencia. Es importante considerar que las personas que se burlan de los demás se agrupan, las burladas cada vez se dividen por miedo o por vergüenza no logran hacer equipo. Las niñas y los niños discriminados tienen defectos, y cuando son discriminados les resulta más difícil el superarlos, porque para ellos todo lo que hacen o dicen, lleva el sello defectuoso.

La Discriminación atenta contra la dignidad humana