En la Ruta Del Titiritero 08 | 页面 54

Es necesario reconocer la capacidad creadora de los niños para no limitarlos sometiéndolos a situaciones estereotipadas que los llevan a repetir patrones masificadores que, lejos de estimular la imaginación, la empobrecen reproduciendo la cultura mercantil, que les niega la oportunidad de acercarse a una alternativa para conocer y disfrutar del arte como patrimonios universal que engrandece y dignifica la inteligencia y el espíritu humano. Para ello habrá que profundizar sobre el conocimiento de lo que significa en esencia la Expresión creadora y su función en el desarrollo infantil. “El proceso creador” se inicia en la Infancia, es por esto que la psicología y la pedagogía se abocan al estudio serio de la capacidad creadora de los niños, fomento de esta capacidad y a la importancia que ésta tiene para el desarrollo infantil. Se observan actividades creadoras sobre todo en los juegos infantiles de representación. En estos juegos los niños reproducen mucho de lo que ven, de lo que sienten y de lo que viven, sin embargo no se limitan a representar experiencias vividas, sino que las reelaboran creativamente combinándolas entre si y edificando con ellas nuevas realidades acordes con sus preferencias y necesidades. La combinación que cada sujeto hace en su pensamiento de las experiencias que vive, es lo que produce propiamente la actividad creadora. Ésta no aparece repetidamente, asciende de formas elementales y simples hasta otras más complicadas. Toma como base la percepción externa e interna resultando así, que los primeros puntos de apoyo que encuentra el niño, para su futura creación, es lo que ve, lo que oye, lo que siente, etc. a través de esto el niño acumula materiales en su pensamiento, los que luego usará para construir sus fantasías. Este proceso que combina los materiales del pensamiento se da a través de la disociación de las impresiones percibidas. Toda impresión constituye un todo complejo, compuesto de una multitud de partes. La disociación consiste en desordenar ese complicado conjunto, separando los elementos. El momento siguiente en el proceso, es la asociación, o sea la agrupación de los elementos disociados, modificados y combinados creativamente, creando así una forma nueva a manera de resumen 1 Es decir, la expresión creadora dependerá entonces de la riqueza y variedad de experiencias que vivan los niños al interactuar con sus pares, en un ambiente libre y propicio que los acerque al arte y la cultura a través de estrategias planeadas, organizadas, y sustentadas, para intervenir sistemáticamente en forma oportuna y adecuada en los procesos creativos individuales y grupales; con conocimiento de las técnicas y disciplinas artísticas y con absoluto respeto a la expresión infantil. Cuando hablamos de las disciplinas artísticas hablamos de esos otros lenguajes que permitan a los niños representar su mundo por medio de universos simbólicos, metafóricos, poéticos, subjetivos, a través de un entramado de sentido, mediante un registro en una dimensión simbólica. Para expresarse a través de estos lenguajes los niños utilizan su cuerpo, su voz, el espacio y los objetos. Voy a referirme a la expresión dramática como una oportunidad inagotable de riqueza para favorecer la equidad y el pleno desarrollo infantil. 1 Vigoskii, L.S. La imaginación y el Arte en la infancia. Akal Editor. Madrid, España 1982. 53