En la Ruta Del Titiritero 08 | Page 53

Reflexiones El Acercamiento al Arte de los Títeres en la Educación de la Infancia. Maestra Ma. Raquel Bárcenas Molina. Unión Internacional del Arte de los Títeres UNIMA México. Conferencia presentada en el Segundo Encuentro Nacional de Trabajadores del Arte de los Títere. El nivel preescolar se ha distinguido a lo largo de su historia por incorporar en las actividades cotidianas de los jardines de niños a la literatura, la música, el teatro, la danza y la plástica; sin embargo, a la luz de los nuevos conocimientos científicos sobre el desarrollo infantil,, debemos reflexionar, respecto a las capacidades y potencialidades de los niños para expresarse a través de estos lenguajes; así como para interpretar y representar los elementos estéticos, traducidos en sonidos, imágenes, palabras, lenguajes corporales, texturas, colores y formas. Es justo reconocer que la educación inicial y preescolar son los niveles educativos de todo el sistema, en donde por fortuna existe aún espacio para las actividades de apreciación y expresión artística y que son parte de la esencia y principios filosóficos de estos niveles educativos desde sus orígenes. En los Niveles Subsecuentes (de la primaria en adelante), al evaluar los aprendizajes mediante calificaciones y cumplir con programas y contenidos rígidos, se fueron abandonando casi todos los espacios para el juego dramático, la expresión corporal, la música y la plástica. La educación preescolar en cambio siempre se ha distinguido por conservar espacios para estas actividades. Afortunadamente siempre hubo en los jardines de niños colores, texturas, objetos, instrumentos musicales, caballetes, rincones de dramatización, teatrinos, títeres, cuentos, espacios adecuados y horarios menos rígidos que favorecen los procesos creativos y permiten situaciones para la observación del comportamiento de los niños durante los juegos de representación y con ello, una posibilidad de acercarse a su mundo interior. Desafortunadamente también, en ocasiones se limitó la expresión creadora y la imaginación imponiendo estereotipos, rutinas de “cantos y juegos” o condicionando las actividades de recortado, pegado, ensartado, coloreado, etc. para realizar trabajos homogéneos, cuyo fin era entretener a los niños o “favorecer su condición motriz”. 52