que se nos imponga y nos precipiten a trabajar de manera apresurada, sin
base o respaldo pedagógico para crear una buen argumento. En el caso del
Guiñol tradicional que trabajaban con temas por encargo, había todo un
equipo de artistas de diferentes disciplinas artística, además de ser de los
mejores en esos años y que cada uno cubría con su talento la parte de
producción que le correspondía lo que les permitía cuidar la calidad del
montaje, hoy en día no sucede así, un grupo que a lo más suman cuatro
integrantes autodidactas y que no trabajan como colectivo difícilmente
lograran el nivel de cuidado y calidad que requiere un montaje temático.
Diré por justicia que si hay grupos que reúnen diversos talentos con
formación en otras disciplinas artísticas o profesionales que permiten una
puesta en escena con método y calidad pero esos son los menos.
Ser autocríticos no es ser pesimistas, la autocrítica nos permite saber
dónde estamos parados cada uno, qué hacer para mejorar y lograr crear las
condiciones para el óptimo desarrollo de nuestro arte. El primer paso
empieza en lo individual, hacernos responsables de nuestra conformación
profesional, y el segundo paso es aprender a caminar en equipo, en hacer
acciones transformadoras juntos, aquí la UNIMA México pudo jugar ese
importante papel de aglutinar a los titiriteros y crear las acciones y
gestionar los programas que se requieren para lograr el objetivo, pero por
desgracia esa institución ha dedicado gran parte de su existencias a librar
sus batallas intestinas que solo han terminado por desgastar y alejar a una
gran numero de titiriteros que alguna vez se allegaron con entusiasmo.
Hay mucho por hacer y gente con quién
podemos contar como aliados para hacerlo.
En México existe gente de talento, para
crear, gestionar, organizar impulsar,
enseñar y aún comprometidos con el arte
del títere en México, solo basta con
organizarnos y sumarnos a la tarea,
tenemos
el
privilegio
de
tener
personalidades como Carlos Converso, Paty
Ostos, Cecilia Andrés, Raquel Bárcenas,
Nacho Larios, Francisca Miranda, Fernando
Mejía, Bertha Hiriart, Mónica Hoth, Jorge
Vega… jóvenes que vienen empujando
fuerte como Iker Casillas, Susy López, Edwin
Salas, Alejandra Vega, Diego Ugalde, Grisel
G. Murueta, Fitra Ismu… y sigue la lista de
nombres en verdad prometedora, solo es
cosa de trabajar en equipo en la misma
dirección.
Por
nuestra
parte
seguiremos
comprometidos con la labor de difundir la
historia títeres emblemáticos de México y
de los titiriteros que contribuyeron y contribuyen en el desarrollo y
evolución de nuestro teatro de títeres.
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