Para Recuperar
La Memoria
Monumento Bilbao 21
El Títere Ceremonial en La Cultura Maya
Por Ignacio Larios Nieves
Nuestros ancestros, así lo aprendieron.
Así llegaron a conocer, la relación que existe entre el cielo y la tierra en
su conjunción
Así es el recuerdo, por eso te lo enseño, te lo doy a conocer.
Para que no se olvide el conocimiento.
Colección Letras Mayas Contemporáneas Editorial INI.
Perdido entre las plantas de caña de una finca productora de azúcar en
Bilbao Guatemala, se encuentra la evidencia más clara de la universalidad
del arte de los títeres: el monumento 21 de ese sitio arqueológico,
testimonio material de un pasado glorioso, es una espléndida imagen
esculpida a relieve en la roca, la representación de un sacerdote Maya de
pie, que en sus evoluciones mágicas en la mano derecha porta un títere
guiñol en forma humana con la técnica de guante. Sorpresa para el mundo,
un guiñol mil años antes que la creación del lionés Laurent Mourguet en
1795, esto echaría por tierra la idea euro-centrista que los títeres llegaron a
América en las naves europeas. No es nuestro afán la confrontación
xenofóbica, sino esclarecer los orígenes del títere en el continente a la par
de preservar toda evidencia que nos permita la comprensión de esta
historia, aun sin escribir en su totalidad, los títeres precolombinos, como
todo origen de las artes en el mundo, iba de la mano de los rituales
religiosos pues religión y ciencia en la América pre-hispánica eran
sinónimos, al contrario que la Europa medieval.
El rescate del monumento será unos primeros pasos para preservar,
estudiar y apropiarnos de nuestros orígenes. En el caso de los titiriteros
americanos, de un pasado que nos dará una mejor comprensión del
presente y acceder al futuro uniendo todas las piezas de la historia de los
títeres en el continente, estudiar su papel en estas sociedades preconquista, para una certeza identitaria y personalidad americana. Quizás
sea una forma de hacer mirar a los creadores de este arte, a la vasta
mitología de la tradición oral americana y obtenga una mejor presencia.
Todos esos seres de las cosmogonías americanas, en teatrinos y escenarios
locales para encontrarnos, mirarnos desde lo más profundo del recuerdo,
cuando las primeras cosas fueron y reconocernos en esta historia nuestra,
que hoy invitamos a todos los titiriteros a preservar.
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Dibujo de Maria Teresa Trentin