ELEVANGELIO DE LOS ESENIOS | Page 128

De este modo, por lo tanto, pídanle a vuestro Padre Celestial, cuando el sol esté alto al medio día: Padre Nuestro que estás en el cielo, envía a todos los Hijos de los Hombres Tu Angel de Paz y envíale a nuestro cuerpo el Angel de la Vida para que more allí dentro por siempre. Entonces el Hijo del Hombre buscará paz con sus propios pensamientos, para que el Angel de la Sabiduría pueda guiarlo; porque les digo en verdad, no hay poder más grande en el cielo y en la tierra que los pensamientos del Hijo del Hombre; aunque inadvertido para los ojos del cuerpo, sin embargo cada pensamiento tiene fuerza poderosa tal, que incluso puede estremecer los ciel