El Uru Revista Nº 34 | Page 10

INCUMPLIMIENTO DEL REGLAMENTO DE TIERRAS Por Eduardo “Lalo” Piccardo Cuando me preguntan a que edad empecé a trabajar yo no tengo respuesta pero me acuerdo bien que me ponía las mancebas sobre los hombros para poder caminar el surco y que no tenía fuerza para dar vuelta el arado para hacer un nuevo surco, entonces en la cabecera tiraba el arado, acomodaba el caballo y ya frente al nuevo surco lo levantaba para volverlas a poner sobre los hombros. Los ocho hermanos trabajábamos una chacra de 3 hectáreas y media y ese pedazo de tierra nos daba de comer y vestía a todos y siempre a alguno mas. Desde que tengo uso de razón el campo se está despoblando y los pueblos y colonias se están despoblando. Para los años 60 el Instituto Nacional de Colonización no entregaba tierras a los uruguayos como lo habían hecho con mis antepasados colonos italianos y el solar que había alimentado a mis padres y a mis 8 hermanos no alcanzaba para las futuras familias que iríamos formando. En los años 50 los gerentes de las cooperativas nos vendían tractores y herramientas que eran sobre-dimensionadas para nuestras parcelas y aquel tractor con las herramientas terminaron embargando cientos de miles de hectáreas de pequeños productores; ya en esa época se fue sacando gente del campo constituyendo una emigración que se agudizó con el tiempo. Pag 10 Esto fue advertido muchas veces pero no hubo estadísticas que lo corroboraron hasta el año 2000 cuando se comienza a llevar datos estadísticos y se pudo certificar este fenómeno de vaciamiento poblacional del campo. Desde el año 2000 al 2011 los asalariados rurales se redujeron un 26%; la población rural emigró el 46%; desaparecieron el 27% de los predios; 12500 productores con menos de 100 hectáreas desaparecieron; en cambio los productores con mas de 200 hectáreas solo con la suba del precio de la tierra se enriquecieron en 60 millones de dólares. En el año 2011 el 80% de la tierra pertenece a 8000 personas o empresas. Las multinacionales de la celulosa poseen medio millón de hectáreas. Las consecuencias de esto son nefastas y el sistema continúa. La gente del campo con más posibilidades ha emigrado a todas partes del mundo mi [