del 60% de a población. Envenenaron hasta la
Laguna del Sauce y tal vez por miedo a las represalias le echaron la culpa al gobierno local.
En el Instituto Nacional de Colonización hay
10.000 inscriptos esperando tierras y son miles
los que no están inscriptos en todos los barrios
periféricos de todos los pueblos.
Hoy dicen que hubo tres Pepes. Yo puedo comparar al compañero Mujica y al Pepe Batlle, patriotas indiscutibles que han hecho mucho por
el paisito. Distinto fue el Pepe Artigas, él se
jugó por el pueblo que poblaba la banda Oriental y aquel pueblo lo siguió incluso abandonando
su tierra.
La diferencia puede estar en que él pensaba en
la tierra como un bien social y esto lo separa de
los otros Pepes y lo acerca al Bebe. Aquello de
que los mas infelices fueran los mas privilegiados, todo eso desapareció con la entrada de los
brasileños y el apoyo de los terratenientes; en
fin, muerto el perro se acabó la rabia.
Hoy la tierra no tiene nada que ver con la idea
de Artigas. Hoy son muchos los parias de la tierra y para ellos no hay esperanza.
Yo acompañé una marcha cañera para pedir tierras, una porción de las 30.000 hectáreas de
los Silva y Rosas. El entonces presidente del
Instituto de Colonización nunca nos respondió.
Era el doctor Morelli, tenía una hermana casada con el dueño de Calpica y Calnu y una sobrina
casada con uno de los Aznares, los dueños de
Rausa, la otra azucarera.
Hoy la tierra pertenece a otros que no la respetan. El gaucho no tiene representación en el
gobierno. Todos los nuevos diputados del Frente Amplio están elegidos entre los profesionales del interior; si no son parte del pool de
siembra, creen en ello; no tenemos representantes de los sacrificados ni de los que viven
a orillas de los pueblos ni en los cantegriles de
Montevideo. Ni que hablar de los partidos de la
Concertación que son los dueños del campo y no
tienen la intención de cambiar nada.
Con el tiempo veremos si este señor Sendic con
traje y corbata tiene algo que ver con el Bebe.
Hay 10.000 pedidos de tierra y miles de personas en los barrios pobres de Montevideo y
el Interior que no saben como pedirla ni como
salir de su miseria. Poco han cambiado los tiempos.
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