estaba la pesada, estaban los “nueve”. Nosotros llegamos en mayo desde Colonia y estaban los nueve que después serían los “nueve
rehenes”.
Estuve en el 1º B y después en el 3º B, que
eran los que estaban en cocina. Terminé en
cocina, anduve de “maestro de cocina”. Nunca había cocinado, yo cuando les tenía que dar
de comer a los gurises, porque mi señora no estaba, era fiambre y huevo duro y de ahí no me
sacaban y sino abría alguna lata de paté. Sin embargo ahí aprendí porque había un compañero
que murió, le decíamos “El Bagre de Paysandú”
excelente cocinero!!! Que nos enseñó a todos.
URU - Hacían comidas cuarteleras?
Z R - Si pero muy buena comida… en el sentido de que había buenos guisos, había un régimen especial para los compañeros que lo
necesitaban… no, no! Hubo un momento que
te digo, lo que comíamos adentro a veces no se
comía afuera. Hubo una época que hubo una
restricción por la carne. Mi señora que me iba a
visitar me decía: “no sabés para conseguir carne”. En ese momento una gran exportación con
destino a Rusia que fue devuelta no sé porque,
entonces toda esa devolución adonde fue, para
el penal. Comíamos de primera… hubo un menú
que hicimos para Navidad y Año Nuevo de fines
del 73 que era con postre y todo. Panqueques…
que había gente como los cañeros que preguntaban que era eso!!!
URU - Así que entre lo que se comía y lo que
se leía