URU - Así que emparentado con los Manini
Ríos.
Z R - Y este muchacho Pellegrini Gianpietro hijo
de un ministro de Musolini. Italiano, que no quiso
saber más nada del Uruguay y se volvió a Italia.
Después que me despidieron volví a Juan Lacaze. Había un contador Ariel Álvarez que estaba haciendo una auditoría en la mutualista obrera de Juan Lacaze y me llamó para que le diera
una mano. Además mi señora que era obstetra
había agarrado en Juan Lacaze de partera. Este
Ariel Álvarez, contador, fue delegado del Frente
Amplio en el Tribunal de Cuentas en la presidencia de Vázquez y había sido contador de la Intendencia de Montevideo.
Ahí estuve hasta el 7 de julio del 72. Ese día
me fueron a buscar porque me becaron las
fuerzas armadas para ir en cana…dá.
URU - Donde te llevaron?
Z R - Mirá estuve 10 meses en el cuartel de
infantería 4 de Colonia hasta fines de abril
del 73. Y el 1º de mayo nos metieron en un
camión y nos mandaron a Libertad. Ahí tenía
el número 971. Y estuve 4 años y medio en
Libertad. Salimos un 11 de julio del 77.
Cuando salimos del penal de Libertad no se sabía si se estaba peor adentro o afuera… un desastre. Todos tenían alguien adentro, un primo,
un hermano o un tío. Todos querían saber algo
de los familiares.
En el 77 recrudeció más la represión. Ahí en esa
fecha empiezan a llevarse a la gente del Partido
Comunista.
Eso hasta el 4 de marzo del 84 que me vengo
para Buenos Aires.
URU - Por qué te viniste?
Z R - Yo prácticamente fui un exiliado económico. No se veía perspectiva allá. Llevaba
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contabilidades. Pero era un desastre, a veces
teníamos que pagar nosotros los aportes que debían los clientes para que no les cobraran multas,
no era muy serio… te agradecían mucho pero…
vivíamos bicicleteando cheques y había veces
que había que hacer frente y te veías en figuritas.
Y ni bien llegué aquí en el 85 es cuando aparece
la primavera allá, que me llamaron para reintegrarme al banco; y le dije no, acá ya está mi hijo
adolescente haciendo el secundario, en fin, no,
y la verdad que no me puedo quejar, económicamente me fue mejor, mi señora que ya había
estado acá 4 años mientras yo estuve detenido,
y tenía buen trabajo. Yo empecé a trabajar en el
Sanatorio Mitre, en la contaduría y ahí trabajé
15 años hasta el 99 cuando empezó la crisis
menemista y ahora estoy jubilado allá en Uruguay y la verdad es que bueno, el único problema es que ahora estoy viudo, hace cinco
años y meses que falleció mi señora. Ahora
estoy conviviendo con mi hija y cuatro nietos
que son los hijos de ella y tengo otro nieto de
mi hijo pero él tiene su independencia.
Tengo dos hijos: Alomaí y Abayubá.
URU - Seguiste la tradición de tu padre?
Z R - Mi padre era Rodríguez, pero dijo: “vamo
a ver si premiamos a los primates nuestros, a
los originarios”. Entonces al mayor le puso
Tabaré, al segundo Yamandú y a mi Zapicán.
Y llamaba mucho la atención!!!
Y yo seguí la tradición, fue así: mi señora estaba mirando una novela venezolana y le encantó
el nombre Alomaí y hemos tratado de buscar el
origen pero no hemos tenido suerte, sabemos sí
que es de Venezuela. El Sabalero también tuvo
una hija, que falleció en un accidente, que tiene
una nieta que se llama Alomaí.
URU - Contanos de tu paso por el penal de
Libertad. ¿Con quién estuviste?
Z R - Mirá cuando llegué hasta septiembre