laustrada con vitrales, y los parteluces; en este
último caso se optó por vidrios enteros, serigrafiados a franjas, para conseguir “una mejor hermeticidad del recinto, regulando el ingreso de
luz solar y evitando el ingreso del agua de lluvia”.
Como se ha informado desde la propia Intendencia de Montevideo, más de 11 millones de dólares fueron invertidos en una recuperación del
mercado que, a nivel de estructuras, respetó el
proyecto original. La realización contó con asistencia del Fondo Multilateral de