UN PASEO QUE DA GUSTO
MERCADO AGRICOLA MONTEVIDEO
CIEN AÑOS DESPUES DE SU FUNDACION REABRIO SUS PUERTAS EL MERCADO
AGRICOLA DEL BARRIO DE GOES EN MONTEVIDEO. ESTA VEZ COMO CENTRO
COMERCIAL MINORISTA AL ESTILO DE LOS MEJORES MERCADOS EUROPEOS
Por Anibal Benítez
El eslogan “Un paseo que da gusto” resulta
muy ajustado en más de un sentido. En primer
lugar, debido a la escala humana del lugar,
a la reconversión que respeta -por ejemplotramos del empedrado original y a la vez incorpora materiales contemporáneos, y también
por la cuidada y colorida presentación de los
productos, el confort general, los anchos corredores que facilitan la circulación de los visitantes frente a una atrayente variedad de
espacios, que rompen con modelos uniformes o
estandarizados.
Es simpática igualmente la denominación de los
pasajes interiores que intenta enlazar tiempos:
Pulpería del Gaucho, Plaza de Carretas, Cantores
Compadritos o Tango 147.
En segundo lugar, el paseo da gusto por la
trama comercial de la propuesta, que incluye
diversos puntos de encuentro, desde la gastronomía hasta los servicios y la cultura artística. Hay locales de frutas y verduras, boutiques de carnes rojas o puestos de pescados,
chiviterías y barras para degustar pastas, una
chopería artesanal, una granja hidropónica,
tiendas de tejidos o de utensilios y herramientas de cocina, florerías, un almacén para celiacos, un supermercado, un teatro, florerías,
mueblerías, mimbrerías, kioscos o regalerías,
stands de lácteos, cafeterías y casas de té,
una librería, una gran plaza de comidas llamada “La Cocina” e instalada como es tradición
en los shoppings, y también dos parrilladas
construidas en madera, más íntimas.
Ya incluido dentro del circuito turístico de la
capital, el mercado minorista cuenta además con
acondicionamiento térmico, servicios higiénicos,
estacionamiento vigilado, juegos infantiles, accesos inclusivos para discapacitados, parada de
taxis, sistema de seguridad, vigilancia y limpieza.
LA OBRA Y SU COSTO
Desde el punto de vista arquitectónico, dentro de este nuevo centro comercial, los clientes
se impactarán con la restauración del imponente techo. Según los responsables de la obra, “la
estructura de tirantería, madera y lambris fue
sustituida en su totalidad por piezas de idénticas dimensiones, colocadas en la misma posición
que las primitivas. Las chapas originales ya habían cumplido su función y fueron cambiadas por
chapas aluminizadas de idéntico tamaño y forma
de sujeción”.
Disfrutable a la vista también resulta una ba-