El Uru Revista Nº 29 | Page 17

SE NOS FUE UN GRAN ACTOR Y UN ETERNO LUCHADOR JUAN MANUEL TENUTA Hace pocos días murió Juan Manuel Tenuta, víctima de un ACV que no pudo superar. No podíamos dejar pasar por alto este acontecimiento y aprovechar para recorrer un poco la trayectoria de este magnífico compatriota, que desde muy joven siempre peleó por los Derechos Humanos y estuvo al lado de la lucha de los trabajadores y sus reivindicaciones. Tenuta nació en Fray Bentos, departamento de Río Negro, el 23 de enero de 1924, era hijo de padres italianos y desde su etapa escolar ya intuyó el destino que le esperaba. El padre era sastre y su madre empleada administrativa y militante gremial en un frigorífico. “Allí conocí el mundo, la solidaridad, el internacionalismo, el amor por los distintos, la defensa de los trabajadores”, En la adolescencia, y con el apoyo de sus padres, integró compañías de teatro itinerantes que recorrían el interior oriental con piezas populares y, ya vinculado al incipiente teatro independiente, viajó a Chile. Ese viaje le sirvió para conocer de cerca a Pablo Neruda. Acompañó al poeta a todo lo largo de Chile en su primera campaña política, a principios de los 40, en funciones donde Neruda declamaba sus posturas y Tenuta recitaba poemas de la Guerra Civil Española. De regreso a Montevideo integró varios elencos, hizo radio y fue cofundador, en 1949, de la Institución Teatral El Galpón. Allí Tenuta conoció a su esposa de toda la vida, Adela Gleijer, y de esa unión nació la actriz y cantante Andrea Tenuta. Fue dirigente del Sindicato Uruguayos de Actores y empleado administrativo del Automóvil Club del Uruguay, donde fue delegado sindical y dio protección a perseguidos durante el régimen de facto. Tenuta se afincó en Buenos Aires en 1974, tras la persecución y tortura de varios de sus compañeros de El Galpón y comenzó a llamar la atención en el Teatro del Centro, cuando interpretó “Cuánto cuesta el hierro”, de Bertolt Brecht,“¡Hay que ir a ver al uruguayo!”, se hizo frase común entre los teatristas argentinos, y desde entonces creó fuertes amistades con muchísimos artistas argentinos. No cesó de trabajar tanto en el teatro como en el cine y la televisión. Durante la dictadura militar tuvo que exiliarse algún tiempo debido a su férreo compromiso ideológico, pero luego regresó. Amante de la Argentina –dijo alguna vez “los uruguayos en la Argentina no somos extranjeros”- Colaboración de Anibal Benítez