SE NOS FUE UN GRAN ACTOR Y UN
ETERNO LUCHADOR
JUAN MANUEL
TENUTA
Hace pocos días murió Juan Manuel Tenuta,
víctima de un ACV que no pudo superar. No
podíamos dejar pasar por alto este acontecimiento
y aprovechar para recorrer un poco la trayectoria
de este magnífico compatriota, que desde muy
joven siempre peleó por los Derechos Humanos
y estuvo al lado de la lucha de los trabajadores y
sus reivindicaciones.
Tenuta nació en Fray Bentos, departamento de
Río Negro, el 23 de enero de 1924, era hijo de
padres italianos y desde su etapa escolar ya intuyó
el destino que le esperaba. El padre era sastre
y su madre empleada administrativa y militante
gremial en un frigorífico. “Allí conocí el mundo,
la solidaridad, el internacionalismo, el amor por
los distintos, la defensa de los trabajadores”, En
la adolescencia, y con el apoyo de sus padres,
integró compañías de teatro itinerantes que
recorrían el interior oriental con piezas populares
y, ya vinculado al incipiente teatro independiente,
viajó a Chile. Ese viaje le sirvió para conocer de
cerca a Pablo Neruda.
Acompañó al poeta a todo lo largo de Chile en
su primera campaña política, a principios de los
40, en funciones donde Neruda declamaba sus
posturas y Tenuta recitaba poemas de la Guerra
Civil Española.
De regreso a Montevideo integró varios elencos,
hizo radio y fue cofundador, en 1949, de la Institución
Teatral El Galpón. Allí Tenuta conoció a su esposa
de toda la vida, Adela Gleijer, y de esa unión nació
la actriz y cantante Andrea Tenuta. Fue dirigente
del Sindicato Uruguayos de Actores y empleado
administrativo del Automóvil Club del Uruguay,
donde fue delegado sindical y dio protección
a perseguidos durante el régimen de facto.
Tenuta se afincó en Buenos Aires en 1974,
tras la persecución y tortura de varios de sus
compañeros de El Galpón y comenzó a llamar la
atención en el Teatro del Centro, cuando interpretó
“Cuánto cuesta el hierro”, de Bertolt Brecht,“¡Hay
que ir a ver al uruguayo!”, se hizo frase común
entre los teatristas argentinos, y desde entonces
creó fuertes amistades con muchísimos artistas
argentinos.
No cesó de trabajar tanto en el teatro como en
el cine y la televisión. Durante la dictadura militar
tuvo que exiliarse algún tiempo debido a su férreo
compromiso ideológico, pero luego regresó.
Amante de la Argentina –dijo alguna vez “los
uruguayos en la Argentina no somos extranjeros”-
Colaboración de Anibal Benítez