CULTURA ORGANIZACIONAL
Determinante de éxito o fracaso en las empresas modernas
Edgar Schein (2016) describe la cultura organizacional como un patrón de creencias, valores y normas de comportamiento comunes dentro de los miembros de una organización. Estas son características que distinguen a una comunidad y les permiten establecer relaciones en un entorno común. Complementario a esta definición, Allaire y Firsirotu consideran que las organizaciones se pueden considerar como pequeñas sociedades por lo que en estas se incluyen procesos de socialización, normas y estructuras que desarrollan rasgos culturales determinantes en cada organización (Alvarado, 2013).
Esta cultura dentro de las organizaciones modernas implica una relación entre la historia, estructura y las condiciones de vida de las personas. Según Iliana Bernal la historia implica la evolución y desarrollo de las personas tanto en su vida profesional como en las relaciones con quienes las rodean y la estructura corresponde a los sistemas que permiten el funcionamiento de la organización. Asimismo, se involucran las vivencias personales y conducta de los miembros a partir de las cuales se fortalecen las relaciones interpersonales (2017).
La Organización Internacional del Trabajo considera que una cultura organizacional fuerte permite enfocar las acciones de una organización hacia la sustentabilidad, donde se integren las actividades productivas con las buenas condiciones laborales (Carro, 2017). Por esta razón, se considera de gran importancia para las organizaciones modernas el manejo adecuado de su cultura para lograr el éxito deseado.
Daniel Denison en el 2003 describe una teoría donde presenta un modelo de cultura organizacional, en este incluye las creencias y aquellos elementos considerados el centro de la organización. Describe dentro de esta teoría se desarrollan cuatro rasgos de la cultura organizacional (Carro, 2017), los cuales son presentados a continuación:
1. Involucramiento: es el empoderamiento de las personas, sus capacidades y su desarrollo profesional, lo cual conlleva a un mayor compromiso por parte de los miembros de la empresa y mejores habilidades para el trabajo en equipo.
2. Adaptabilidad: capacidad de responder a los cambios que se presenten en el entorno.