el newsletter de la camada 87 Julio 2014 | Page 26

alguien sabía talabartería, yo vi mi última oportunidad y me mandé, el tipo me llevó a un cuartucho atestado de monturas y riendas rotas, y me dijo que mi función iba a ser arreglar todas las cosas de cuero rotas del regimiento, yo nunca había visto una lezna de cerca ni sabía lo que era el hilo encerado. No estuve ni diez minutos, y de casualidad entró un teniente a buscar una cabezada que había dejado para arreglar. Apenas me vio, dijo: -¿Éste es el nuevo? A ver sus manos... Le mostré las manos y dijo “este señor nunca cosió nada!” - ¿Sabe andar a caballo ? –preguntó después. -  Sí. -  Me lo llevo -dijo inmediatamente y nos fuimos.