el newsletter de la camada 87 Julio 2014 | Page 27
En ese momento me acordé
de los esclavos (faltó que me
revisara los dientes). El
teniente me llevó al
escuadrón San Lorenzo y
me dijo que iba a ser su
caballerizo, a los dos o tres
días nos llevaron a Campo
de Mayo y nos comimos una
instrucción terrible de 15
días, por las noches
escuchaba cómo lloraban
los de las carpas vecinas,
realmente nos llevaban al
límite de nuestras fuerzas
físicas y mentales, volví
hecho un asesino dispuesto
a matar al que se me
cruzara.
Cuando parecía que la
famosa colimba iba a relajar
un poquito, apareció una
orden del Estado Mayor que
decía que teníamos que
volver a Campo de Mayo a
gastar munición vencida, así
que volvimos a partir por 15
días más, parecía una joda
de Tinelli! En el regimiento, al
poco tiempo,