El jugador - Fedor Dostoiewski
supuesto, habían sido siempre un enigma para mí, desde el
principio mismo, desde que empecé a conocerlos. Sin embargo,
en estos últimos días había notado en ella una evidente aversión,
por no decir desprecio, hacia él; y él, por su parte, apenas se
fijaba en ella, la trataba con la grosería más descarada. Yo lo
había notado. Polina misma me había hablado de aversión; ahora
se le escapaban revelaciones harto significativas. Es decir, que él
sencillamente la tenía en su poder; que ella, por algún motivo, era
su cautiva...
Capítulo 8
En la promenade, como aquí la llaman, esto es, en la avenida de
los castaños, tropecé con mi inglés.
-¡Oh, oh! -dijo al verme-, yo iba a verle a usted y usted venía a
verme a mí. ¿Conque se ha separado usted de los suyos?
-Primero, dígame cómo lo sabe -pregunté asombrado-. ¿o es que
ya lo sabe todo el mundo?
-¡Oh, no! Todos lo ignoran y no tienen por qué saberlo. Nadie
habla de ello.
-¿Entonces, cómo lo sabe usted?
-Lo sé, es decir, que me he enterado por casualidad. Y ahora
¿adónde irá usted desde aquí? Le tengo aprec