EL JUGADOR - FIÓDOR DOSTOYEVSKI | Página 53

El jugador - Fedor Dostoiewski absoluto; y que cuando el barón lo dijera, yo por mi parte, como sin darle importancia, le presentaría cordial y sinceramente mis propias excusas. En suma -dije en conclusión-, sólo pedía que el barón me ofreciera una salida. -¡Uf, qué escrupulosidad y qué finura! ¿Y por qué tiene usted que disculparse? Vamos, monsieur; reconozca, monsieur.. que lo hace usted adrede para molestar al general... y quizá con otras miras personales... mon cher monsieur, pardon, j'ai oublié votre nom, monsieur Alexis ?.. n'est-ce pas? -Pero, perdón, mon cher marquis, ¿a usted qué le va en ello? -Mais le général.. -¿Y qué le va al general? ]Él dijo algo ayer de que tenía que conducirse de cierta manera... y que estaba inquieto .... pero yo no comprendí nada. -Aquí hay,.. aquí hay efectivamente una circunstancia personal -dijo Des Grieux con tono suplicante en el que se notaba cada vez más la mortificación-. ¿Usted conoce a mademoiselle de Cominges? -¿Quiere usted decir mademoiselle Blanche? -Pues si, mademoiselle Blanche de Cominges... et madame sa mère...; reconozca que el general ... para decirlo de una vez, qué el general está enamorado y que hasta es posible que se celebre la boda aquí. Imagínese que en tal ocasión hay escándalos, historias... -No veo escándalos ni historias que tengan relación con la boda. -Pero le baron est si irascible, un caractère prussien, vous savez, enfin, il fera une querelle d'Allemand. -Pero a mí y no a ustedes, puesto que yo ya no pertenezco a la casa... (Yo trataba adrede de parecer lo más torpe posible.) Pero, perdón, ¿ya está resuelto que mademoiselle Blanche se casa con el general? ¿A qué esperan? Quiero decir.. ¿a qué viene ocultarlo, por lo menos de nosotros, la gente de la casa? StudioCreativo ¡Puro Arte! Página 53