comieras.
A pesar de la deliciosa comida, la conversación enseguida adquirió un tono
deprimente.
—Lo he leído en el InfoBlog en cuanto me lo ha contado Bry son —dijo
Sarah. Su apariencia en la Red Virtual era favorecedora: una cara bonita, una
larga melena castaña, la piel morena y casi sin maquillaje—. En la última
semana, más o menos, se han producido un par de recodificaciones de núcleo.
Me pone los pelos de punta. Se rumorea que el tal Kaine está atrapando a la gente
en el Sueño, no se sabe cómo, y que no los deja Despertar. Algunos se han
suicidado. ¿Podéis creerlo? Es un ciberterrorista.
Bry son estaba asintiendo en silencio. Parecía un jugador de fútbol americano
que se hubiera quedado tonto: corpulento, ancho de espaldas y siempre haciendo
comentarios fuera de tono. Decía que iba tan salido en el mundo real que
necesitaba huir de las mujeres mientras estaba en la Red Virtual.
—¿Que se te ponen los pelos de punta? —repitió el chico—. Nuestro buen
amigo, aquí presente, ha visto a una tía meterse los dedos en la sesera y
arrancarse el núcleo, tirarlo por ahí y luego saltar desde un puente. Lo de los
pelos de punta se queda corto.
—Está bien, supongo que necesito una expresión más fuerte —respondió
Sarah—. La cosa es que está ocurriendo algo, y que hay un jugador al que
culpan de ello. ¿Cuándo se ha oído eso de que la gente hackee su propio sistema
para suicidarse? La Seguridad de la Red Virtual nunca había tenido ese problema.
—A menos que la SRV hay a estado ocultándolo —añadió Bry son.
—¿Quién haría algo como lo que hizo esa chica? —masculló Michael, más
para sí mismo que para los demás. Conocía bien el entorno del juego, y los
suicidios en el Sueño nunca habían sido frecuentes. Los suicidios reales, en
cualquier caso—. Hay gente a la que le gusta sentir el subidón de eliminarse en el
sueño sin las consecuencias reales, pero esto no lo había visto nunca. La habilidad
y el conocimiento necesarios para arrancarse el núcleo… creo que y o no podría
hacerlo. ¿Y ahora resulta que son varios a la semana?
—¿Y qué hay de ese jugador, el tal Kaine? —preguntó Bry son—. He oído
que es muy bueno, pero ¿cómo es posible que alguien retenga a otra persona en
el Sueño? Debe de ser una trola.
La gente de las mesas de alrededor se había quedado en silencio, y ese
nombre parecía retumbar en la atmósfera de la sala. Todos miraban a Bry son, y
Michael entendía el porqué. Kaine estaba volviéndose muy impopular y la
mención de su nombre hacía palidecer a quien lo escuchaba. En los pasados
meses, había estado infiltrándose en todas partes, en los juegos y hasta en chats
privados, aterrorizando a sus víctimas con visiones y atacándolas físicamente.
Michael no se había enterado de que retenía a la gente hasta lo ocurrido con
Tany a. Sin embargo, el nombre de Kaine invadía el mundo virtual, como si