EL JUEGO INFINITO | Page 17

estuviera acechando, sin que uno pudiera verlo, fuera a donde fuera. Bry son se las daba de valiente, pero no era más que un bocas. Michael se encogió de hombros mirando a los demás clientes de la cafetería y se centró en sus amigos. —Tany a no paraba de decir que era culpa de Kaine. Que él la tenía atrapada y que ella no podía aguantar más. Dijo algo sobre el robo de cuerpos. Y sobre algo llamado KillSims. Os lo juro, incluso antes de que la tomara con el núcleo, vi en su mirada que hablaba muy en serio. Seguro que se había topado con Kaine en algún sitio. —No sabemos mucho sobre el tío que está detrás de Kaine —comentó Sarah —. He leído todo lo que han escrito acerca de él, pero eso es lo único que hay : historias. Nadie tiene ni una sola exclusiva sobre el jugador. Ni una sola foto, ni un archivo de audio, ni de vídeo, nada. Es como si no fuera real. —Es la Red Virtual —apostilló Bry son con ironía—. Las cosas no tienen que ser reales para existir en la realidad. En eso consiste todo. —No. —Sarah negó con la cabeza—. Es un jugador. Una persona. Está tumbado en un ataúd. Con toda la publicidad que se le ha dado deberíamos saber más cosas sobre él. Los medios deberían estar hablando todo el rato sobre ese tío. Como mínimo la SRV debería ser capaz de localizarlo. A Michael le parecía que no estaban llegando a ninguna parte. —Oy e, volved a hacerme caso, tíos. Se supone que estoy traumatizado y se supone que vosotros tenéis que conseguir que me sienta mejor. Hasta ahora, estáis haciéndolo de pena. Bry son puso cara de sincera preocupación. —Eso es verdad, tío. Lo siento, pero me alegro de que te hay a pasado a ti y no a mí. Sé que eso de la negociación para que alguien no se suicide es parte de la experiencia de Sangre vital, pero ¿quién iba a pensar que la tuy a sería real? Apuesto a que estaría sin dormir una semana después de ver algo así. —Sigues haciéndolo de pena —respondió Michael con una risa desganada. En realidad y a empezaba a sentirse un tanto mejor por el simple hecho de estar con sus amigos, aunque había algo en su interior que intentaba abrirse paso para salir. Algo oscuro, con enormes fauces, que no quería que Michael lo ignorase. Sarah se inclinó en su dirección y le dio un apretón en el brazo. —Ninguno de nosotros puede imaginar cómo habrá sido —le dijo con dulzura —. Y seríamos idiotas si fingiéramos saberlo. Pero siento que hay a ocurrido. Michael se ruborizó y se quedó mirando al suelo. Afortunadamente Bry son los devolvió a la realidad. —Tengo que ir al baño —anunció, y se levantó. Había que hacer ese tipo de cosas incluso dentro del Sueño, mientras el cuerpo real se ocupaba del asuntillo en el ataúd. Todo estaba pensado para experimentarlo de forma realista. Todo. —Encantador —comentó Sarah suspirando mientras dejaba de apretar el