EL CEBÚ • Marzo - Abril 2019
Manejo
mismos. Iniciamos entonces observando
la textura del suelo (arenosos con macro-
poros y arcillosos con microporos) esto
permitirá determinar más fácil el por-
centaje de saturación de agua, mirar el
color del suelo (generalmente los suelos
más ácidos son más amarillos y poseen
menos materia orgánica disponible), ve-
rificar la presencia de zonas inundables y
de bajo crecimiento de plantas, así mis-
mo establecer la cercanía de los cultivos a
aguas, la productividad del cultivo cose-
chado (aforos de pasturas) y la incidencia
de las enfermedades posibles que afec-
ten al cultivo.
En segundo lugar, se pueden tomar
muestras para realizar un análisis físico
químico del suelo, el cual permite de-
terminar con más precisión los compo-
nentes minerales y la capacidad de inter-
cambio iónico efectiva de los mismos, la
conductividad eléctrica, además valorar
el pH y así poder clasificar de manera
adecuada el suelo.
Una vez se conoce el suelo, debemos
apuntar a tener adecuadas concentracio-
nes de nutrientes en solubilidad, que le
permita a la planta la absorción adecua-
da de estos. Teniendo en cuenta que el
suelo tiene algunos requerimientos bá-
sicos para poder permitir el intercambio
de nutrientes con la planta, se considera
que el suelo debe mantenerse húmedo,
con un pH que sea más alcalino que aci-
do (aunque su pH no sea muy alcalino y
tenga tendencia a la acidez, como lo son
la mayoría de los suelos en Colombia) con
valores entre 5,2 y 5,8, con suficiente car-
bono orgánico oxidable y una gran acti-
vidad microbial.
Lo anterior, da inicio a la conductividad
eléctrica y saber con qué tipo de Calcio
se inicia la fertilización para mejorar así
el pH y definir el punto de saturación
(cuantos ml de agua retiene el fertili-
zante), para mantener húmedo el sue-
lo; luego de esto, las pasturas recibirán
descargas altas de materia fecal de los
rumiantes (materia orgánica), que per-
mitirán la actividad del carbono y hacer
así más eficiente la pastura, en cuanto
a capacidad de crecimiento y retención
de nutrientes, por tener un mejor inter-
cambio iónico. en nuestros hatos, lo cual puede generar
mayor cantidad de biomasa por hectá-
rea, que a su vez no solo aumentará la
capacidad de carga (Kg/Ha /año), sino
también mejor concentración de nu-
trientes en las pasturas y, si a esto le su-
mamos que podemos reconocer cuáles
pueden ser algunos elementos deficien-
tes en los suelos que pueden ser sumi-
nistrados a los bovinos en los momentos
adecuados para lograr la máxima expre-
sión de la genética, se puede entonces
empezar a lograr aumentar la ganancia
media diaria de peso.
¿Cómo lograrlo? En la mayoría de las ganaderías colom-
bianas de cría y ceba, la alimentación
de los bovinos está constituida casi en
su totalidad por plantas forrajeras, por
ello es importante aprender a produ-
cir mejor y de manera más racional,
mediante un sistema de rotación ade-
cuado basado en las interacciones del
suelo, la planta y el animal. Ello nos
lleva a recordar las palabras de Albert
Einstein: “Locura es seguir haciendo lo
mismo y esperar resultados diferen-
tes”. La reposición de minerales y ele-
mentos del suelo, es apenas de un 80%
por parte de las descargas de materia
orgánica, eliminadas por los bovinos,
por lo anterior se necesita que las ma-
terias fecales queden bien distribuidas
en el terreno una vez se termina el pas-
toreo del potrero.
Es posible aprender de la naturaleza,
debemos observar con detenimiento lo
que pasa en las llanuras africanas y otros
lugares del mundo, donde las grandes
manadas de animales que pastan dia-
riamente en pocos terrenos y rotan en
sitios diferentes (sin necesidad de tener
cercas), con el fin de protegerse de los
depredadores, descargando grandes
volúmenes de materia orgánica en di-
chos lugares, los cuales son aprovecha-
dos por microorganismos presentes en
el suelo y permiten un descanso ade-
cuado a la pastura para volver a pasto-
rearlos en otros momentos de su ciclo
vital, ello hace que las pasturas des-
cansen adecuadamente y cuando haya
agua puedan mantener los niveles ade-
cuados para su nuevo crecimiento, a lo
que se le ha llamado pastoreo de ultra
alta densidad.
Lo anterior, nos permite pensar en cuan
importante es entonces imitar la natura-
leza y hacer pastoreo racional intensivo
Si analizamos con detalle las ganaderías
con pastoreo extensivo, no cumplen
con esta norma, razón por la cual el
crecimiento de la pastura no es homo-
géneo, porque hay una deficiente dis-
tribución de la materia orgánica y una
63