Número 4 / Mayo de 2013
todos amamos son estetas que escribieron para el mero deleite de clases sociales liquidadas, y ese señor entiende que para escribir un cuento lo único que hace falta es poner por escrito un relato tradicional, conservando todo lo posible el tono hablado, los giros campesinos, las incorrecciones gramaticales, eso que llaman el color local.”
Darío González Arbeláez
[ 1 ] Sábato, Ernesto.( Julio-agosto de 1955). Unidad y vitalismo del idioma castellano en CUADERNOS del congreso por la libertad de la cultura( 13), 61-66.
[ 2 ] Ibíd. Pág. 66 [ 3 ] Cortázar, Julio.( Julio de 1970). Algunos aspectos del cuento en Casa de las Américas( 60). [ Las negrillas del texto son mías ].
Grabado bajo el sol
A Augusto Ramírez Porras
Por la puerta con su nombre grabado a la espalda, sale la ventana rota que no se vendió, con sus cristales llenos de lágrimas sucias, de mundo, dedos que señalaron sus imperfectos mientras se reflejaban en él, acusándose a sí mismos del delito de haber sido paridos con la brújula que apunta siempre a un sueño que no llegará.
Llena de ojos distraídos, indiferentes, segados por las bombas, sonámbulos o asesinos que dejaron pegados en sus barrotes la sal de sus lágrimas, corroída hasta los tuétanos, por ese odio comprimido, por la incertidumbre, por la desdicha labrada cuidadosamente por un hilo de sol, que cada mañana remendaba su esperanza con invisibles promesas, pero que para un ciego, resuenan como himnos de gloria o ruegos de piedad para el futuro muerto.
Llena, tan llena de suspiros lanzados como encrucijadas al viento para que le ame la suerte y ella suspire también, para que le ame la paloma que un día se posaba en sus dagas y destrozaba con hechizo el hierro cuando agitaba sus alas.
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