DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 43

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar les quedaba la esperanza de que los vigilantes verían la luz que Mokó había colocado en el palo de mesana. Mas ¡oh desgracia! en aquel instante, un movimiento del buque hizo que se rompiera la driza, y el farol cayó el mar. Nada quedaba ya que indicase la presencia del Sloughi, sobre el que el steamer corría con una velocidad de doce millas por hora. Algunos segundos después, el yate fue abordado, y se hubiera ido a pique irremisiblemente si el buque le hubiera cogido de costado; pero felizmente recibió el choque por la popa, no sufriendo más avería que la pérdida de parte del cuadro, sin perjudicar el casco. El golpe fue tan débil, que los tripulantes del steamer apenas si pararon mientes en ello, y continuaron su ruta sin preocuparse lo más mínimo del Sloughi, que desgraciadamente quedaba a merced de una próxima borrasca. Sucede con demasiada frecuencia que los capitanes se cuidan poco de socorrer a los buques con quienes chocan los suyos. Es un crimen del que existen numerosos ejemplos; mas por lo que hace a este caso, es admisible que a bordo del steamer no se hubiera notado el encuentro con aquel ligero yate, a quien no habían entrevisto siquiera en la sombra. Entonces ya, empujados por el viento, los pobres niños debieron creerse perdidos. Cuando amaneció, la inmensidad del agua estaba desierta. En aquella parte, poco frecuentada, del Pacífico, los buques que van de Australia o a América, y viceversa, corren más al Sur o más al Norte. Ni uno pasó al alcance del yate. La noche llegó, peor que el día aun, y si bien hubo alguna calma, el viento Oeste no cesó de soplar. ¿Cuánto duraría aqu