DOS AÑOS DEVACACIONES Dos años de vacaciones | Page 42

Dos Años de Vacaciones www.infotematica.com.ar compañeros no podían ya esperar ningún socorro de tierra. En el caso de que algún buque saliera del puerto a buscarlos, muchas horas tenían que pasar antes de que fuesen encontrados, admitiendo que pudiesen ver al schooner en medio de aquella oscuridad tan profunda. Y aun de día, ¿sería posible divisar un buque tan pequeño en alta mar? En cuanto a salvarse, entregados a sus propias fuerzas, ¿cómo podrían hacerlo? Si el viento no cambiaba, tendrían que renunciar a volver a tierra. Quedábales, es verdad, la esperanza de encontrar algún buque con rumbo a alguno de los puertos de Nueva Zelandia; y previendo esta eventualidad, Mokó se apresuró a izar un farol en la punta del palo de mesana, hasta el amanecer. Hecho esto, y como los infantiles viajeros no se habían despertado por el ruido de las maniobras, los mayores convinieron en dejarlos dormir, porque su espanto no hubiera producido más que desorden a bordo. Varias tentativas se hicieron para dar la proa del Sloughi al viento; pero fueron inútiles, porque la goleta se volvía en seguida, corriendo hacia el Este. De repente, divisaron una luz a distancia de tres millas. Esta luz, blanca y colocada en el extremo de un mástil, era el distintivo de los steamers en marcha. Bien pronto se distinguieron también las luces de los costados, encarnada y verde; y como ambas aparecían visibles a la vez, era de suponer que dicho steamer se dirigía en línea recta sobre el yate. Nuestros pobres muchachos gritaron en vano; el ruido de las olas, el silbido del vapor al salir por los tubos de escape, y el viento, más violento cada vez, todo contribuía a que las voces de los niños se perdieran en el espacio. Pero si los marineros de cuarto no podían oírlos, 42